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Definamos la política petrolera por encima de la mesa

Ante el debate nacional que ha abierto el gobierno del presidente Felipe Calderón, con la finalidad de “modernizar” el sector energético, se han dejado escuchar voces en contra y a favor de una posible privatización a Pemex.

por la Redacción de la Revista Siempre!

Una de esas voces ha sido la del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del general Lázaro Cárdenas,
quien el 18 de marzo de 1938 anunció la nacionalización de la industria petrolera.
A continuación presentamos parte de la conferencia magistral pronunciada por Cuauhtémoc Cárdenas
el pasado 21 de febrero, en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Un tema muy importante que sobre el cual habrá que tomar decisiones muy importantes, muy trascendentes para presente y futuro del país, es lo que se relaciona con la exploración y explotación de petróleo en aguas profundas; esto es, en profundidades en tirantes de agua del orden de los 3 mil metros; y aquí tenemos todavía un reto muy importante para la industria petrolera de nuestro país.
Antes de entrar a la exploración y explotación de aguas profundas, hay que continuar y hay que destinar recursos a la exploración y explotación de los yacimientos en aguas someras.
Hay que recordar que Pemex ya está perforando con profundidades, con tirantes de agua de los mil metros, y que existen posibilidades importantes para aportar a sustituir las declinaciones que se están observando ya en los principales yacimientos.
Existen también yacimientos dentro del territorio nacional. Por una parte está el área de Chicontepec, en el estado de Veracruz; por otra parte, están los que llaman campos maduros, estos campos que fueron anteriormente explotados y que las tecnologías modernas permiten ahora recuperar en volúmenes importantes de petróleo de esos campos que ya fueron explorados, hay ya algunas experiencias que se están dando en este terreno, como sería lo que está diciéndose en la zona de Ebano, ahí entre Tamaulipas y San Luis Potosí, donde se está procediendo a la recuperación, como digo de esto, de campos maduros.
Ahora, urge, es muy urgente allegarse las tecnologías adecuadas para perforar en aguas profundas. Y esto, tiene que hacerse y me parece que pueden encontrarse los esquemas, habría que ver qué puertas se han tocado, qué es lo que han dicho las empresas o las entidades que cuentan con las tecnologías necesarias.
Allegarse las tecnologías para perforar en aguas profundas, sin que esto signifique relacionar los volúmenes de producción a las formas de pago.
Esto es, no debemos pensar, desde ningún punto de vista, en volver a los esquemas de los que fueron llamados contratos–riesgo en la actividad petrolera.
Pero yo sostendría, que es posible con los activos que cuenta Pemex, para respaldar créditos, para respaldar sus inversiones, que es posible tener las tecnologías, contratar las tecnologías necesarias para perforar en aguas profundas.
Aparte de lo que se tiene qué hacer en aguas profundas, donde por el abandono que se hizo a la investigación, la falta de apoyo por muchos años al Instituto Mexicano del Petróleo, que no siguió avanzando en investigar sobre tecnologías necesarias para el desarrollo de nuestra propia industria, hoy tenemos, como digo, que allegarnos de tecnologías de otras partes.
Pero hace falta también considerar dentro de los cambios a la política petrolera, el apoyar al Instituto del Petróleo, el devolver su capacidad de investigación, de desarrollo de nuevas tecnologías para así contribuir, tanto a mejorar la eficiencia en la operación de Petróleos Mexicanos como en ofrecer tecnologías que podría ser una de las fuentes importantes de ingreso para la industria petrolera del país a otras petroleras que trabajan dentro de México o fuera de México.
Y otro caso que me parece que tendrá que ver el Poder Legislativo es lo que tiene que ver con los yacimientos transfronterizos, los yacimientos de petróleo ubicados en aguas profundas, que son compartidos por México y Estados Unidos, eventualmente por México y Cuba.
Yo aquí plantearía que el Poder Legislativo pudiera requerir al gobierno información que llegara a la opinión pública con amplitud, con objetividad, respecto a si se está dando un seguimiento sistemático a la exploración y, en su caso, explotación petrolera que estén haciendo empresas extranjeras en yacimientos cercanos a la frontera submarina de México. Esto es no necesariamente de yacimientos transfronterizos, sino de yacimientos simplemente situados cercanos a nuestras fronteras que sabemos se están haciendo perforaciones importantes, yo podría decir que se cuentan por centenares, si no es que por miles, en el Golfo de México.
Saber si el gobierno, si los organismos que tienen que ver con la actividad petrolera están dando algún seguimiento a lo que se está haciendo en aguas profundas cercanas a nuestra frontera.
Hace algunos años se firmó entre México y Estados Unidos el tratado sobre la delimitación de la plataforma continental en la región occidental del Golfo de México, que esto es lo correspondiente a lo que se ha llamado el Hoyo de Dona, donde existen yacimientos de petróleo transfronterizos, respecto a los cuales, de acuerdo al artículo quinto de este tratado, nuestro país debiera haber celebrado reuniones periódicas con la parte norteamericana para identificar características de los posibles yacimientos, buscar acuerdos para una equitativa explotación y llevar a cabo consultas sobre el manejo de estos yacimientos.
Aquí cabe la pregunta si el gobierno ha cumplido con estas disposiciones y que pudiéramos tener esa información, que la opinión pública del país pudiera contar con esa información.
La explotación en estos yacimientos quedará liberada en el 2010. Esto es el tratado al que me he referido, que tiene que ver con el Hoyo de Dona, nos estableció la prohibición de explotar antes del 2010, pero ya tiene ocho años más o menos de que se firmó este tratado y habría que pensar si en este tiempo transcurrido existen ya acuerdos para ver cómo se van a aprovechar esos yacimientos, cómo se van a explotar y cuáles son los beneficios que México por derecho, puede derivar del aprovechamiento de estos yacimientos en la parte del Hoyo de Dona.
Pero aparte de estos yacimientos que están, yo diría, en alguna forma cubiertos por el tratado, México comparte con Estados Unidos una frontera submarina del orden de los dos mil 900 kilómetros, la parte correspondiente al tratado, la parte correspondiente al Hoyo de Dona sólo comprendería como el 10 por ciento de esta frontera submarina, en la cual se tienen ya detectados yacimientos transfronterizos.
Aquí habría que preguntar, qué puede informar el gobierno, qué puede informar Petróleos Mexicanos respecto a estos yacimientos, qué acuerdos internacionales se tienen para el estudio y aprovechamiento de ellos o qué se está pensando hacer y urge en este caso; desde mi punto de vista la intervención del Poder Legislativo, para ejercer de manera efectiva control, el control que corresponda a México sobre estos recursos.
Parece muy importante dar pasos para que podamos aprovechar los yacimientos transfronterizos en aquello que por derecho pueda corresponder a nuestro país y que no sigamos simplemente como espectadores, como hemos estado en estos últimos años, sin tomar medidas, sin conocer el potencial efectivo de estos yacimientos, sin prever cómo tienen que realizarse la explotación que, sin duda, va a exigir de nuevos acuerdos de carácter internacional de nuestro país, con aquellos países, caso muy concreto Estados Unidos y Cuba, con los que compartimos esta clase de depósitos de hidrocarburos.
En fin, yo espero que esta plática sirva, contribuya al debate, que de darse yo esperaría que muy pronto conociéramos iniciativas de ambas Cámaras del Poder Legislativo, que pudiéramos conocer iniciativas del Poder Ejecutivo, de los distintos partidos políticos, de instituciones académicas, de grupos profesionales; que es lo que, sin duda, un debate abierto, objetivo, con las posiciones puestas por encima de la mesa, nos va permitir determinar cuál es la mejor política petrolera para el país.