MyCityLinked

Browse By

MyCityLinked

Hay un gerente en su bolsillo

WASHINGTON,  (IPS)  – Los contribuyentes de Estados Unidos acolchan 

con el pago de 20.000 millones de dólares anuales en impuestos el salario 

de los gerentes generales de grandes compañías, advierte la última edición 

del informe "Executive Excess".

Por Abid Aslam

 

Las organizaciones no gubernamentales que elaboran el estudio anual 

pretenden incluir el asunto en la presente campaña electoral.

 

   Varias lagunas en las normas tributarias y contables alientan el pago 

de salarios excesivos a ejecutivos, que se las arreglan para abonar tasas 

de impuestos menores que sus subalternos, indica el informe del Instituto 

para Estudios Políticos y Unidos por una Economía Justa.

 

  "Es escandaloso que nuestros aportes inflen el salario de los 

ejecutivos", dijo Sarah Anderson, una de las coautoras del informe. "En 

estos atribulados tiempos económicos podríamos encontrar, seguramente, 

mecanismos mejores para gastar la riqueza de nuestra nación."

 

  El Tesoro público pierde 10.000 millones de dólares al año en ingresos 

estimados porque las actuales normas le permiten a los ejecutivos que 

cobran parte de sus salarios en opciones de compra de acciones deducir más 

de lo que corresponde, según el estudio.

 

  El informe indica que el principal ejecutivo de la compañía médica 

United Health Group, William McGuire, cobró por sus servicios opciones de 

compra por nueve millones de acciones.

 

  La firma elevó por tal motivo un pedido de deducción de impuestos por 

317,7 millones de dólares, aun cuando las declaraciones financieras 

sugieren que el acuerdo no le costó nada, según el informe, realizado 

sobre la base de fuentes oficiales y periodísticas.

 

  Otras lagunas jurídicas de las que no pueden gozar contribuyentes 

comunes y corrientes permiten a los ejecutivos esquivar pagos al trasladar 

sus ganancias a paraísos fiscales y a fondos de retiro, indica el estudio.

 

  Los autores del informe reclamaron a los políticos estadounidenses 

cerrar todas esas lagunas y modificar las leyes laborales para facilitar 

la negociación colectiva de salarios.

 

  Los virtuales candidatos presidenciales John McCain, del gobernante 

Partido Republicano, y Barack Obama, del opositor Demócrata, incorporaron 

en sus discursos de campaña ataques contra los excesos de las 

corporaciones en perjuicio del fisco y del público.

 

  Pero ninguno de los dos senadores dijeron estar de acuerdo con cambios 

legislativos como los propuestos por "Executive Excess".

 

  "Los ataques bipartidistas contra la fuga de dinero son alentadores, 

pero si los candidatos hablan en serio deberían comprometerse con tapar 

todo vacío legal que permita que nuestros pagos de impuestos fluyan al 

bolsillo de los altos ejecutivos", dijo Anderson.

 

  El informe se presentó el lunes, en coincidencia con la apertura de la 

Convención Nacional Demócrata que consagrará la candidatura de Obama y una 

semana antes de la republicana.

 

  Grandes empresas pagaron a sus gerentes generales, en promedio, 10,5 

millones de dólares anuales en salarios, opciones de compra de acciones y 

bonos, una suma 344 veces superior a lo que gana cada año un trabajador.

 

  Esta disparidad, al parecer, se ampliará porque la creación de nuevos 

empleos se concentra en industrias donde la brecha es más profunda.

 

  Estados Unidos es, por lejos, el país del Norte industrial donde esa 

brecha es más amplia. El sueldo de los empleados era en 1990 unas 85 veces 

inferior al de los gerentes generales, 209 veces en 1996 y 419 veces en 

1999, de acuerdo con los cálculos del gubernamental Buró de Estadísticas 

Laborales.

 

  En 2001, esta desproporción llegó a 525, su pico.

 

  En otros países ricos, la diferencia en rara ocasión supera los dos 

dígitos.

 

  Los salarios y dividendos de los gerentes generales guardan poca 

relación con el rendimiento de las empresas para las que trabajan.

 

  Si bien de 1990 a 2003 esos ingresos aumentaron 313 por ciento, el 

índice de acciones de Standard & Poors se elevó 242 por ciento y las 

ganancias corporativas apenas 128 por ciento en el mismo periodo.

 

  Mientras, los salarios promedio de los empleados aumentaron 49 por 

ciento, y la inflación, 41 por ciento.

 

  Es frecuente que los aumentos de sueldo de los gerentes generales 

aumenten más en las compañías que realizaron más despidos o mayores 

recortes en los salarios y pensiones de los empleados en general.

 

  Estas medidas se toman, en muchas ocasiones, para mejorar las 

declaraciones financieras y el precio de las acciones, según ediciones 

anteriores de "Executive Excess". El informe tiene 15 años de trayectoria.

 

  Estas tendencias, y una serie de escándalos financieros conocidos desde 

2000, llevaron a inversores, organismos de regulación y dirigentes 

políticos a concentrar su atención en los salarios de los ejecutivos.

 

  Los candidatos a la presidencia y al Congreso legislativo se han 

dedicado a capitalizar el descontento público cuestionando los salarios de 

los altos empleados corporativos.

 

  Tanto McCain como Obama propusieron tomar medidas que den más poder a 

los accionistas para determinar el ingreso de los gerentes generales.

 

(FIN/IPS/traen-mj/aa/ks/na if ip dv lb sp fe/08)