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Industria solar en punto de ebullición

WASHINGTON, (IPS)  .-   Tras emerger en 2006 de 15

años de hibernación, la industria de la energía

solar térmica experimentó un fuerte crecimiento

en 2007, con el agregado de 100 megavatios de

capacidad de generación en todo el mundo.

       Análisis de Jonathan G. Dorn*

 

   Durante los años 90, los combustibles fósiles

baratos, en combinación con falta de incentivos

oficiales en Estados Unidos, pusieron freno al

desarrollo de la energía solar térmica.

 

   Sin embargo, la escalada en los precios de la

energía, las preocupaciones respecto del cambio

climático y nuevos incentivos económicos están

renovando el interés en esta tecnología.

 

   La energía del sol que llega a la tierra en

sólo 70 minutos es equivalente al consumo total

anual de energía, por lo que el potencial es virtualmente ilimitado.

 

   Se espera que la capacidad de energía solar

térmica de concentración (CSP, por sus siglas en

inglés) se duplique cada 16 meses en los próximos

cinco años, alcanzando 6.400 megavatios para

2012, 14 veces la capacidad actual.

 

   A diferencia de la energía solar

fotovoltaica, que emplea semiconductores para

convertir la luz del sol directamente en

electricidad, las plantas CSP la generan

utilizando calor. En forma similar a lo que hace

un lente de aumento, reflectores concentran la

luz solar en un recipiente con líquido, para que

el calor genere vapor que hace funcionar una

turbina que produce la electricidad.

 

   Tras la puesta del sol, la generación es

posible almacenando el exceso de calor en grandes

tanques aislados que contienen sal fundida. Dado

que las plantas CSP requieren un alto nivel de

radiación solar directa para operar

eficientemente, los desiertos constituyen un lugar ideal para instalarlas.

 

   Dos grandes ventajas de la CSP sobre las

plantas convencionales son que la generación de

energía es "limpia", libre de carbono, y que no

existen costos de combustible. El almacenamiento

de la energía en forma de calor es

significativamente más barato que acopiar la electricidad en baterías.

 

   Estados Unidos y España son líderes en

materia de desarrollo de energía solar térmica.

Para 2012 tendrán una capacidad combinada de

5.600 megavatios, 90 por ciento del total

mundial, suficientes para atender las necesidades

de electricidad de 1,7 millones de hogares.

 

   La mayor planta actualmente en operación es

la Estación de Generación de Electricidad Solar,

en el desierto de Mojave, en el occidental estado

de California, Estados Unidos, con una capacidad

de 354 megavatios, que han alimentado a 100.000

hogares durante casi dos décadas.

 

   En junio de 2007, la planta Solar Uno, en el

estado de Nevada, con una capacidad de generación

de 64 megavatios, se convirtió en la primera CSP

comercial en Estados Unidos en 16 años.

 

   Actualmente se proyecta la construcción de

alrededor de una docena en ese país, que

generarán para 2012 alrededor de 3.100 megavatios.

 

   En España, la primera planta CSP a escala

comercial, la torre PS10, comenzó a operar en

2007. Forma parte de la Plataforma Solúcar, que

cuando quede completada en 2013 contendrá 10

plantas que generarán 300 megavatios para

abastecer a 153.000 hogares, previniendo la

emisión de 185.000 toneladas de dióxido de carbono al año.

 

   Está previsto que funcionen en España otras

60 plantas para 2012, con una capacidad en conjunto de 2.570 megavatios.

 

   Los incentivos económicos son en parte

responsables por el renovado interés en las plantas CSP.

 

   En Estados Unidos existen ventajas

impositivas. Pero, al mismo tiempo, el estado de

California requiere que el 20 por ciento de la

electricidad utilizada por las empresas de

servicios públicos provenga de fuentes renovables

para 2010, mientras que Nevada fijó una meta de

20 por ciento para 2015, especificando que al

menos cinco por ciento deberá generarse con energía solar.

 

   El incentivo primario en España es garantizar

que las empresas de servicios públicos paguen a

los productores de electricidad 40 centavos de

dólares por cada kilovatio hora generado en

plantas CSP durante un período de 25 años.

 

   En el sudoeste de Estados Unidos el costo de

la electricidad producida en plantas CSP es de

entre 13 y 17 centavos de dólar por kilovatio

hora, lo que lo hace competitivo frente a las

centrales alimentadas con gas natural. El

Departamento (ministerio) de Energía de ese país

busca reducirlo a entre siete y 10 centavos para

2015 y a entre cinco y siete centavos para 2020,

lo que haría a este tipo de energía competitiva

frente a la que producen las centrales que emplean combustibles fósiles.

 

   Se estima que los incentivos existentes en

Francia, Grecia, Italia y Portugal estimularán la

instalación de plantas CSP con una capacidad de

3.200 megavatios para 2020, cuando China contará

con una capacidad de 1.000 megavatios, según

anticipan las autoridades. Otros países que están

desarrollando esta tecnología son Argelia,

Australia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irán,

Israel, Jordania, Marruecos, México y Sudáfrica.

 

   El uso de plantas CSP para dar energía a

vehículos eléctricos contribuiría a la reducción

de las emisiones de dióxido de carbono y

proveería alternativas para reducir la dependencia del petróleo.

 

   En Israel, una propuesta del Ministerio de

Infraestructura Nacional para construir plantas

CSP y establecer una tarifa de 19,4 centavos de

dólar por hora de energía solar generó interés en

desarrollar la tecnología en el desierto de Negev.

 

   Este proyecto permitiría generar suficiente

energía para los 100.000 automóviles eléctricos

que Project Better Place, una compañía dedicada a

la fabricación de sistemas de transporte personal

en base a electricidad, prevé poner en

circulación en las calles israelíes a fines de 2010.

 

   Un estudio de Ausra, compañía de energía

solar con sede en el occidental estado

estadounidense de California, indica que más de

90 por ciento de la electricidad generada en base

a combustibles fósiles en Estados Unidos, así

como la mayoría de los transportes en base a

petróleo, podría ser eliminada usando plantas de

energía térmica solar, y por menos de lo que cuesta seguir importando el 

crudo.

 

   El terreno necesario para construir las

plantas CSP sería de unos 38.850 kilómetros

cuadrados, el equivalente a 15 por ciento del

área de tierra de Nevada. Aunque esto pueda

parecer mucho, las plantas CSP usan menos espacio

por producción eléctrica equivalente que las

represas hidroeléctricas, si se incluye la tierra

inundada, o que las plantas de carbón, si se incluyen las usadas para 

minería.

 

   Otro estudio, publicado por Scientific

American en enero de 2008, propone usar las

plantas CSP para producir 69 por ciento de la

electricidad de Estados Unidos y 35 por ciento de

toda la energía, incluyendo la del transporte, para 2050.

 

 

*Jonathan Dorn es investigador del Earth Policy

Institute. 

 

(FIN/IPS/traen-rp-jsp/jd/ks/wd na nr dv sc/08)