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Paraísos fiscales, el infierno de los pobres

BRUSELAS,  (IPS)  .-    Los paraísos fiscales privan
a los países pobres de más fondos de los que
reciben en forma de asistencia al desarrollo,
según la red de economistas, contadores y académicos Tax Justice Network.

         Por David Cronin

    Esta institución estimó en 11,5 billones de
dólares las cuentas bancarias "off-shore"
(manejadas desde el país del cuentahabiente pero
radicadas en instituciones del exterior, en
especial en paraísos fiscales donde no pagan impuestos) en todo el mundo.

    Las autoridades fiscales de los países,
incapaces de controlar ese dinero, pierden
250.000 millones de dólares al año, monto que
quintuplica el necesario financiar los Objetivos
de Desarrollo para el Milenio calculado por la
Organización de las Naciones Unidas (ONU).

    El portavoz de Tax Justice Network, John
Christensen, sostuvo que la Unión Europea (UE)
exhibe una actitud "ligeramente esquizofrénica"
hacia los problemas que origina la evasión fiscal y la falta de controles.

    Instituciones del bloque han "liderado al
mundo" en sus iniciativas contra la evasión
fiscal, pero muchos de los más notorios paraísos
fiscales están en países de la UE o en
territorios de ultramar de sus miembros, recordó Christensen.

    Entre ellos figuran Andorra, Luxemburgo y
Mónaco y jurisdicciones británicas como la City
de Londres (el distrito financiero de la capital
británica), las islas Caimán, Jersey, Guernsey y Man.

    Christensen, ex empleado del sector bancario
de Jersey, recordó una investigación de la
estadounidense Universidad de Massachussets según
la cual se fugaron de África 607.000 millones de
dólares desde 1970, cinco veces la cantidad que
recibió de asistencia al desarrollo en el mismo periodo.

    La fuga de capitales involucra el movimiento
de dinero de un país a otro en el que una firma o
inversor cree que logrará mejores retornos.

    Según Christensen, Gran Bretaña es uno de los
principales culpables al atraer esta fuga por no
regular suficientemente las compañías financieras radicadas en la City.

    "La City de Londres es el mayor paraíso
fiscal del mundo", dijo. "A Gran Bretaña le
satisface atraer capitales africanos, asiáticos y
latinoamericanos, y nadie allí pregunta si esos
capitales proceden de actividades delictivas."

    Christensen manifestó su apoyo al código de
conducta de la UE sobre pago de impuestos creado
en 1998, que recomienda a los países y a sus
territorios dependientes desistir de prácticas
fiscales consideradas dañinas, como ofrecer
beneficios especiales a no residentes.

    El año pasado, la Comisión Europea, rama
ejecutiva de la UE, consideró que la isla de Man
no cumplía con el código. Christensen llamó la
Comisión a analizar el caso de Jersey y Guernsey,
que operan con regímenes fiscales similares a los
de Man, incluida la exención de impuestos a muchas empresas.

    El experto también urgió al órgano que acepte
la solicitud que en 2007 formuló el Parlamento
Europeo de diseñar reglas más estrictas para las
compañías que operan en el sector de las
industrias extractivas, como las mineras o petroleras.

    Los europarlamentarios piden que se le exija
a todas las compañías el registro de los
impuestos que pagan en cada país en el que
operan, lo que "reduciría radicalmente la
capacidad de las corporaciones transnacionales de
sacar su lucro de las naciones en desarrollo", según Christensen.

    Stephen Store, funcionario de la Comisión
Europea a cargo de políticas impositivas, indicó
que el bloque tiene facultades limitadas en la
materia. La responsabilidad radica en los 27
gobiernos más que en las instituciones en Bruselas.

    Aun así, dijo, el código de conducta fue
beneficioso, pues incluye cláusulas contra
prácticas impositivas dañinas que, sin embargo,
son incluidas en acuerdos comerciales y de
cooperación política firmadas con países ajenos a la UE.

    "Los autores del código sabían que la
cooperación en materia impositiva no debía
detenerse en las fronteras", sostuvo Store.

    La no gubernamental Red Europea sobre Deuda y
Desarrollo (Eurodad) lamentó que la justicia
financiera no era atendida con suficiente ahínco en el bloque.

    Aunque los Objetivos de Desarrollo de las
Naciones Unidas para el Milenio estipulan que los
gobiernos de todo el mundo deberían diseñar
regulaciones financieras más estrictas, el último
documento en la materia elaborado por la Comisión
Europea, el 9 de abril, incluye propuesta alguna al respecto.

    Eurodad también manifestó su frustración por
la lentitud en los estudios del Banco Mundial y
el Fondo Monetario Internacional sobre los
efectos de la evasión fiscal en los países pobres.

    El presidente del Banco, Robert Zoellick,
dijo en septiembre pasado que se inclinaba por
realizar ese tipo de estudios. Pero los
activistas consideraron que desde entonces no se ha hecho lo suficiente.

    Eurodad también urgió a Francia, que asumirá
en julio la presidencia rotativa de la UE, a
insistir en estos asuntos. El presidente francés
Nicolás Sarkozy pidió en febrero al FMI estudiar
la posibilidad de instaurar un impuesto mundial
al lucro de las compañías petroleras.

    Pero activistas cuestionan a Francia por su
apoyo a los paraísos fiscales de Mónaco y
Andorra. (FIN/IPS/traen-mj/eu wd ip if dv md/08)