MyCityLinked

Browse By

MyCityLinked

Batman, el caballero de la noche

MEXICO, D.F.,  (apro).- Batman, el caballero de la noche, dirigida por Christian Bale y última de Heath Ledger es, sin duda, la película del año de la industria estadunidense, no sólo por lo que logró recaudar en taquilla en el mundo, 223 millones de dólares en su primer fin de semana, sino debido a su propuesta narrativa y actoral. 


fausto ponce / Fuente: Revista proceso

No se trata de un blockbuster cualquiera. Es una excelente película; tal vez la mejor en efectos especiales. No es tan pintoresca como las anteriores, pero no importa. La cinta tiene esencia y, a diferencia de otros blockbuster, es visualmente atractiva, emocionante y, sobre todo, profunda.

En esta secuela, nuestro héroe (Christian Bale) deberá enfrentarse a un nuevo enemigo El guasón (Heath Ledger), sujeto sumamente peligroso, quien pondrá de cabeza a Ciudad Gótica y su sistema legal. Batman cuenta con sus fieles asistentes: el mayordomo Alfred (Michael Caine) y el científico y brazo derecho de su compañía Lucius (Morgan Freeman); a su viejo amor Rachel Dawes (Maggie Gylenhall, en sustitución de Katie Holmes, gracias a Dios); al comisionado Gordon (Gary Oldman), y al fiscal de distrito, Harvey Dent (Aaron Eckhart), quien, como muchos saben, se convertirá posteriormente en el villano Dos Caras.

Los actores, por cierto, realizan un estupendo trabajo, pero es Heath Ledger quien realiza una actuación fuera de serie, ¿mejor que Jack Nicholson como El guasón de la película de Tim Burton? Probablemente, pero ojo, en cuanto a guión se refiere El guasón de Ledger es, por mucho, un personaje mejor construido.

El guasón de esta cinta no es un criminal del montón y, a diferencia de otros, no busca dinero, lo que lo vuelve en un ser sumamente peligroso, sin remordimientos ni razón en su accionar. El guasón es un agente del caos, cuyos actos impactan directamente en Batman y en los habitantes de Ciudad Gótica, pero trascienden la pantalla de tal forma que su lucha contra el llamado Hombre murciélago resulta una excusa para ir arrojando pequeños statements acerca de la naturaleza del ser humano, de una supuesta bondad, de su irracionalidad, de su necesidad por tener héroes y de las limitaciones de estos paladines de la justicia.

Así, Batman está frente a una figura que cuestiona su existencia y límites como héroe. ¿Qué le está permitido hacer para detener el mal? ¿Hasta dónde debe llegar su influencia? ¿Cómo debe manejar su poder?

Por otro lado, veremos algunos aspectos personales de la vida de Batman como Bruce Wayne: incapacidad para sostener una relación formal con Rachel y la posibilidad de que ella sea para otro hombre: Harvey. Pero este triángulo amoroso está lejos de ser un elemento protagónico metido con calzador; sólo es un instrumento para la resolución de la trama.

Batman, el caballero de la noche, con todo y sus valores caballerescos, no es una historia color de rosa. Es una cinta cruda, con personajes psicológicamente complejos y de conclusiones dolorosas, trágicas, que plantea más preguntas que respuestas.