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El ruso pierde terreno

PRAGA,  (IPS)  – Quienes hablan ruso en Ucrania dicen que la falta de 

reconocimiento estatal de la mayor minoría lingüística de Europa equivale 

a discriminación, pero otros alegan que si se hiciera estaría en peligro 

el desarrollo del idioma local.

 

Por Zoltán Dujisin

 

El ruso es el idioma minoritario más importante y el segundo más común en 

Ucrania, aunque muchos de los que lo hablan son originarios que se 

"rusificaron".

 

  El ucraniano es el único idioma oficial en este país y está 

estrechamente relacionado con el ruso. Los dos, de origen eslavo, son 

hablados por proporciones casi iguales de los 48 millones de habitantes de 

ese país.

 

  El ucraniano prevalece en el occidente del país, mientras que el ruso 

es ampliamente hablado en el sur y este, así como en Kiev, la capital, en 

lo que constituye la mayor comunidad ruso-parlante de fuera de Rusia.

 

  Muchas personas que hablan ruso quieren que sea reconocido como segundo 

idioma oficial de Ucrania y ven esto como un reconocimiento de la 

naturaleza multiétnica del país.

 

  La demanda cuenta con el apoyo de la mayoría de los partidos políticos 

de oposición, es decir aquellos que favorecen que haya vínculos más 

cercanos con Rusia. Pero el gobierno, de orientación pro-occidental, está 

en contra.

 

  Los ruso-parlantes generalmente quieren que sus hijos hablen 

fluidamente el ucraniano, pero piensan que nadie debería ser forzado a 

hablarlo en el lugar de trabajo o al ejercer sus derechos de ciudadano.

 

  Aunque la Ucrania oficial funciona en el idioma local, el ruso todavía 

domina el mundo de los negocios y los medios impresos.

 

  El conocimiento de ambas lenguas también es importante para seguir la 

vida política del país, donde un político puede dirigirse a otro en ruso y 

recibir una respuesta en ucraniano.

 

  Pero el número de escuelas que usan el ruso como idioma de instrucción 

disminuye rápidamente, y es en ucraniano que se lleva a cabo la educación 

superior.

 

  La televisión estatal sólo transmite en ucraniano y la presencia del 

ruso en los demás canales y en radio es mínima, aunque muchos todavía 

dependen de las transmisiones desde Rusia.

 

  "El espacio de información nacional debería ser en ucraniano. Éste es 

un requisito clave para formar una sola nación y para la educación 

patriótica de niños y jóvenes", dijo en diciembre el presidente Viktor 

Yushchenko.

 

  El idioma ucraniano también realizó un gran avance en los cines, dado 

que el tribunal constitucional del país anunció que todas las películas 

extranjeras, entre ellas las rusas, deben estar dobladas o subtituladas a 

la lengua local.

 

  Moscú emitió declaraciones expresando preocupación por el estado del 

idioma ruso en Ucrania, acusando a Kiev en marzo de desobedecer el 

Capítulo Europeo para los Idiomas Regionales o Minoritarios, adoptado por 

el Consejo de Europa, de 47 naciones, en 1992.

 

  Sin embargo, hay pocas instancias en que ciudadanos individuales 

aleguen haber sido discriminados en base a su idioma.

 

  "La situación idiomática en Ucrania es mucho más publicitada que 

importante. Es el tema más álgido en política, y es muy fácil lavarle el 

cerebro a la gente con historias de discriminación idiomática y culturas 

que mueren", dijo a IPS Maksym Ivanyna, de la alemana Universidad de 

Regensburg, que tiene experiencia en investigaciones sobre lenguas.

 

  La guerra entre el ruso y el ucraniano ha visto muchas pequeñas 

batallas a nivel regional. Muchas de las zonas donde predomina el ruso le 

conceden a éste el estatus de idioma regional.

 

  Kiev ha calificado de "separatismo idiomático" a estas decisiones, que 

fueron desafiadas en tribunales regionales por personas que creen que 

convertir al ruso en idioma oficial plantea una amenaza a la independencia 

e integridad territorial de Ucrania.

 

  Un estudio de 1995 mostró que la población de Ucrania estaba dividida 

en tercios casi iguales entre quienes hablaban ucraniano, ruso o las dos 

cosas, pero desde entonces la proporción de los primeros ha aumentado.

 

  "El idioma ucraniano está ganando más popularidad y, desde hace poco, 

especialmente en ciudades de Ucrania central", dijo Ivanyna a IPS. Se ha 

vuelto un moderno indicador ideológico, y no es extraño hallar jóvenes que 

se llaman a sí mismos ucraniano-parlantes aunque procedan de familias que 

hablan ruso.

 

  Estudios realizados por el Instituto Internacional de Sociología de 

Kiev concluyeron que hay muchos ucranianos que hablan ruso en su hogar, 

pero declaran al ucraniano como su idioma nativo.

 

  La progresiva "ucranianización" del país ha hecho sentir incómodos a 

muchos ruso-parlantes, pero durante varias décadas fueron los ucranianos 

quienes se quejaron de discriminación idiomática, y sólo lentamente el 

idioma eslavo comenzó a borrar la etiqueta de "idioma campesino".

 

  Ivanyna, un ucraniano occidental, siente que el idioma ucraniano 

todavía necesita espacio para crecer. "El ucraniano es el único idioma 

oficial y debería seguir así, debería ganar más popularidad a fin de 

restablecer la justicia histórica", señaló a IPS.

 

  Los colonos rusos vienen llegando a lo que hoy es Ucrania desde el 

siglo XVI. El proceso de industrialización llevó a más de ellos a ciudades 

ucranianas, lo cual explica la posición privilegiada del ruso en los 

centros urbanos.

 

  El idioma de las clases superiores pasó a ser el ruso, y especialmente 

en el siglo XIX y en el XX fue o bien eliminado o bien mal visto.

 

  En la era de la hoy desaparecida Unión Soviética, el ucraniano estaba 

permitido, pero siempre fue implícitamente tratado como idioma de segunda 

clase detrás de ruso, que era el idioma de la elite.

 

  No obstante, fue durante el liderazgo soviético de Mijail Gorbachov 

(1985-1991) cuando el ucraniano fue reconocido como el idioma estatal de 

Ucrania y se tomó la decisión de introducir gradualmente el idioma en la 

educación superior y las instituciones públicas.

 

  Con la independencia de Ucrania, en 1991, las elites políticas 

pro-europeas y nacionalistas impulsaron el objetivo de un estado que 

promoviera el idioma ucraniano, aunque el peso político y económico de la 

vecina Rusia siempre limitó posibles excesos.

(FIN/IPS/traen-js/dm/zd/eu ae cr ip ed fe/08)