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Filmes en español tienen su espacio

 

 

Por Enrique Gili


SAN DIEGO, Estados Unidos,  (IPS)  – El Festival de Cine Latino de San 

Diego es quizá el más grande de los pequeños acontecimientos 

cinematográficos, que pocos conocen fuera del sur del occidental estado 

estadounidense de California.

 

La amplia variedad de talentos mexicanos y estadounidenses que presenta lo 

hacen grande; el poco atractivo comercial de los filmes en español en el 

mercado local, pequeño.

 

  El festival atrae a una diversidad de amantes del cine interesados en 

crear su propio espacio en el cine moderno. Más de 20.000 personas 

participaron en el acontecimiento realizado del 12 al 22 de este mes.

 

  Ésta fue la 16 edición del acontecimiento creado por Ethan Van Thillo, 

director ejecutivo de Media Arts Centre, de San Diego, una organización 

dedicada a promover el cine y el vídeo como herramientas de expresión y de 

cambio social, además de apoyar el desarrollo profesional de los artistas.

 

  Sus inicios fueron modestos, se proyectaban películas de estudiantes en 

lugares improvisados, pero creció hasta su dimensión actual y se realiza 

en un complejo de salas de cine cerca del centro de San Diego.

 

  Este año se proyectaron 173 filmes, incluidos largometrajes, cortos y 

documentales de lugares tan alejados como Argentina y, cercanos, como la 

fronteriza ciudad mexicana de Tijuana.

 

  Se venden muchas entradas. Hay una gran cantidad de personas deseosas 

de ver películas que cubren una temática variada, desde comedias livianas 

hasta dramas carcelarios.

 

  "Tenemos que ofrecer algo para todos los gustos", explicó Van Thillo.

 

  "Hemos visto buenos trabajos de escuelas de cine de México, Argentina y 

España", señaló, refiriéndose a la trayectoria de directores que 

presentaron sus trabajos en ediciones anteriores del festival y que ahora 

volvieron con largometrajes.

 

  El festival proyectó los primeros filmes de Alfonso Cuarón, director 

mexicano de "Y tu mamá también", de 2001, y de su compatriota Guillermo 

del Toro, de "El laberinto del Fauno", de 2006, entre otros. Ambos 

directores mexicanos maduraron en los grandes estudios de cine de su país 

y en el extranjero.

 

  Carlos Cuarón, hermano de Alfonso y co-guionista de "Y tu mamá 

también", regresó este año con "Rudo y Cursi", con la esperanza de 

cosechar un éxito similar.

 

  Entre los destacados está el favorito de Sundance "Sin nombre", un 

filme del estadounidense Cary Joji Fukunaga sobre la emigración 

centroamericana a Estados Unidos, y "The Garden", un documental de 

Jennifer Potter y Marisa Darnel sobre el esfuerzo de una comunidad 

mexicano-estadounidense para proteger un jardín comunitario en pleno 

centro de Los Ángeles.

 

  El Festival de Cine de San Diego, el segundo del país, se volvió una 

parada esencial para los cineastas de habla hispana que buscan nuevos 

públicos.

 

  "Fui amante del cine desde muy temprano", señaló el director Javier 

Chapa, descendiente de una familia mexicano-estadounidense. El cineasta 

concurrió acompañado de su elenco multicultural a la presentación de "Pepe 

& Santos vs. Estados Unidos".

 

  La comedia desenfadada centrada en Brownsville, Texas, cuenta las 

desventuras de unos jornaleros en su intento por conseguir una casa. 

Cuando hacía la película, Chapa tuvo una epifanía. "Pensé, por qué no 

celebramos la cultura hispánica con una comedia", relató.

 

  El filme fue proyectado para un público mayoritariamente de origen 

latinoamericano que creció viendo representaciones negativas de la 

experiencia de migración. En la entrevista que siguió, más de un 

espectador sintió la necesidad de agradecer a Chapa por haber hecho una 

película que nosotros y "nuestros hijos pueden ver".

 

  En el festival, las dos culturas interactuaron. Fanáticos del cine se 

mezclaron con familias de origen latinoamericano de clase media. La 

diversidad de películas de asemejó a la del público que las fue a ver.

 

  En Estados Unidos, 15 por ciento de la población es de origen 

latinoamericano, según la oficina nacional del censo. En 2050, uno de cada 

tres estadounidenses será hispánico. En los estados fronterizos, ya 

constituyen una gran mayoría.

 

  Van Thillo calculó que 80 por ciento del público del festival era 

hispano, aunque cada vez más personas de otros orígenes descubren los 

filmes en español. "Hubo una explosión de interés por lo latinoamericano".

 

  Las películas en español suelen perderse al mercado de Estados Unidos 

en el proceso de traducción y pierden en términos de venta de entradas, 

sin importar que la crítica le fuera favorable.

 

  Pero el año pasado, "La misma Luna", de la directora mexicana Patricia 

Riggen, vendió una cantidad de entradas sin precedentes para una película 

en español, ganó 2,5 millones de dólares en su primera semana en cartel, 

lo que puede hacer que los ejecutivos del sector piensen dos veces cuando 

vayan a buscar un proyecto rentable.

 

  En general, el éxito no acompaña a los directores de cine de origen 

latinoamericano, independiente del idioma utilizado en la película. "Las 

posibilidades del cine latinoamericano dependen de su capacidad de ser 

internacional", señaló Van Thillo.

(FIN/IPS/traen-vf/eg/ks/na ip ae mi fe/09)