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Para capturar las mejores imágenes


 

Por Manuel Delaflor / Revista Siempre!

La fotografía es un arte, una manera de guardar queridas memorias, una forma de capturar la historia. Una imagen puede transmitir emociones, puede ser un testigo mudo de lo que el fotógrafo quería expresar o presentarnos un instante fortuito que fue capturado casi al azar, y que sin embargo resulta de valor para alguien.
El lente que probamos en esta ocasión es para cámaras Canon con montura EF, ya sea SLR o DSLR, y lo que estas siglas significan, sin entrar en tecnicismos, es que es para una cámara de lentes intercambiables, no importa si es digital o de película. En mi caso la probé en mi confiable Rebel XT, una cámara de “nivel de entrada” que es capaz de ofrecer fotos realmente espectaculares en manos expertas.
Otro punto importante a mencionar es que éste es un lente fijo, esto es que no tiene capacidad de “zoom”. Como podrá imaginar esto representa tanto ventajas como desventajas, de donde el comprador tiene que considerar estos puntos a la hora de hacerse de un lente como éste.
En lentes de telefoto normal uno puede hacer que las cosas se vean pequeñas o acercarlas (haciendo zoom) para generar otra perspectiva, con este lente la única forma de cambiar dicha perspectiva es acerándose o alejándose del objetivo. Esto hablando de las “desventajas”, porque como ven, es más bien una limitante inherente a la configuración del lente y no representa problema alguno si uno sabe qué tipo de foto quiere lograr.
La ventaja enorme en contraste a lentes de telefoto es que la calidad óptica es mucho mayor, ya que no se tienen que hacer compromisos para hacerlo más versátil, de donde las fotos que uno puede tomar pueden llegar a ser realmente espectaculares.
Por ejemplo, una característica por la que la gente lo busca mucho es porque tiene una profundidad de campo muy reducida, esto es, que desenfoca rápidamente atrás y delante de lo que nos interesa fotografiar, cosa que logra resultados muy creativos. Otra ventaja enorme que tiene contra otros lentes es su luminosidad. Explicaré esto un poco más detalladamente.
Un lente puede ser más o menos luminoso en el sentido de que deja pasar más luz en una cierta unidad de tiempo. Los números que reflejan esta capacidad son los “f/1.8”, en donde un número menor implica una mayor abertura. Por ejemplo, un lente que abra máximo a f/3.5 será mucho más oscuro, esto es, requerirá estar por mayor tiempo expuesto ante la luz para capturar la misma escena.
Las consecuencias de esto son por todos experimentadas, fotos movidas, borrosas o que requieren de flash para poder salir. Y las fotos con luz de flash son espantosas, todo el ambiente original queda perdido cuando lo utilizamos, dejándonos la escena con una horrible luz totalmente plana y sombras que no tienen nada que hacer ahí.
Cierto que las cámaras de tipo “apunta y dispara” que están pensadas para que cualquiera pueda usarlas, están integrando tecnología que les permite minimizar este problema. Por un lado, ofrecen la capacidad de detectar y cancelar algo de movimiento, por otro, incrementan la sensibilidad del sensor a los límites máximos.
Sin embargo, la verdad es que dichas fotos están bien sólo para los que no son fotógrafos o no son muy exigentes con sus imágenes. Para quien sólo tolera lo mejor, es indispensable contar con una cámara de lentes intercambiables DSLR, cuyo sensor es mayor y por tanto la calidad de sus fotos en cualquier condición, aunque se nota todavía más en condiciones de poca luz, muy superior.
Ahora, si a una cámara de éstas le agregamos además un lente como el 50mm que evaluamos en esta ocasión, pues tendremos en nuestras manos un equipo realmente profesional que nos permitirá sacar fotos increíbles.

En resumen:
El EF 50mm f/1.8 II de Canon es la ganga de esta primer década del nuevo siglo, y también lo fue en su versión original (de ahí el II romano de este modelo) en los últimos años del siglo pasado. Estamos hablando de un lente que cerrándolo a 2.2 o más alto, es capaz de entregarnos algunas de las mejores imágenes que es posible captar con las cámaras actuales. Si tiene una Canon DSLR y usa el lente del kit o quizás otro zoom, no sabe lo que se está perdiendo, y además a precio de verdadero regalo. Eso sí, tenga en cuenta que vale menos de 80 dólares en Estados Unidos mientras que en México (ya sabe los comerciantes sin escrúpulos) ¡lo he visto en más de 200 dólares!, así que busque a alguien que se lo venda a un precio justo y disfrute fotos increíbles.