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Primera voz travesti

BUENOS AIRES, (IPS)  – Con apoyo de una de las principales
universidades estatales de Argentina, un grupo de travestis lanzó un
periódico que busca reafirmar su identidad y su voz, arrebatada
tradicionalmente por la prensa sensacionalista. Se trata de la primera
experiencia de este tipo en América Latina.

Por Marcela Valente

"El objetivo es recuperar nuestra voz, que no nos impongan los temas",
explicó a IPS Marlene Wayar, directora de El Teje, el nombre con el que
apareció el primer número de la revista realizada íntegramente por
travestis y editada por el Centro Cultural Ricardo Rojas, dependiente de
la Universidad de Buenos Aires (UBA).

   El nombre de la revista apela a un término propio de este colectivo y
que es utilizado como comodín para aludir a algún objeto o tema sin
nombrarlo frente a terceros.

   Mientras se mantenga el financiamiento universitario, el periódico será
de distribución gratuita, pero, frente a la repercusión que tuvo el primer
número, las realizadoras no descartan en el mediano plazo salir en busca
de avisos que les permitan sostener económicamente el proyecto como una
fuente más de trabajo.

   Para captar la atención del público, el lanzamiento colocó en la
portada la imagen de la travesti más famosa de Argentina, Florencia de la
V, que logró un espacio respetado como actriz de teatro y en la
televisión. La entrevistada admite haber tenido suerte de tener éxito en
un país donde la mayoría de personas de su género, dice, vive como ilegal.

   "Aquí ser travesti es como ser indocumentado, ni siquiera te consideran
argentino. Y eso es una aberración de la que la gente no toma conciencia",
sostuvo Florencia, aunque luego reconoció que en los últimos años "la
gente se volvió más tolerante". Al menos así lo advierte ella a través del
reconocimiento del público.

   Pero la revista, que ya agotó la tirada de 1.000 ejemplares, trata
además asuntos legales o de salud, que responden a preocupaciones
sectoriales de travestis, y otros de interés general, pero siempre con la
perspectiva de este colectivo como es el caso de las columnas de política,
de humor o la crítica teatral.

   "La idea a largo plazo es comenzar a tener una historia como comunidad,
porque nosotras estamos acostumbradas a explicarnos cada una ante nuestros
padres primero, después en la escuela, ante la policía, pero no tenemos un
relato como colectivo y esa historia existe", explicó Wayar.

   De paso, buscan también acercar herramientas que les ayuden a salir de
la prostitución, actividad a la que se vuelca la mayoría como consecuencia
de una larga historia de marginalidad y violencia a la que se vieron
sometidas desde muy pequeñas.

   Según el Informe sobre la Situación de la Comunidad Travesti en
Argentina, publicado en 2006 por la editorial de la humanitaria Asociación
Madres de Plaza de Mayo, 64 por ciento de los integrantes de esta minoría
no había logrado entonces terminar la escuela primaria, y otro 20 por
ciento no finalizó el ciclo secundario.

   La deserción casi siempre está relacionada con obstáculos que se les
plantean a raíz de su opción de género. Además, aparecen los problemas de
rechazo familiar, que las obligan a abandonar prematuramente el hogar,
antes de tener trabajo y sin estudios.

   El mismo informe sostiene que 62 por ciento de estas personas fallecen
a causa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), 17 por ciento
asesinadas y el resto se suicida, son víctimas de accidentes de tránsito,
de sobredosis de drogas, de otros tipos de enfermedades y de otros males
como la mala praxis en operaciones por cambios en el cuerpo sin la debida
asepsia.

   Casi 70 por ciento de los decesos de travestis ocurrieron cuando las
víctimas tenían entre 22 y 41 años. Entre las encuestadas para el
estudio -más de 300 travestis– una proporción superior a 90 por ciento
denunció haber sido blanco de distintos niveles de violencia física y
verbal por su identidad de género.

   En diálogo con IPS, Diana Sacayán, otra travesti que forma parte del
equipo de la revista, comentó que en el próximo número publicarán el caso
de una travesti que está hospitalizada debido a la brutal golpiza que le
propinó un vecino. Eso le permitirá abordar otros casos similares de
rechazo social expresa en violencia.

   "Es difícil, porque los temas nos llegan muy de cerca, pero tenemos que
corrernos del lugar para hacer un trabajo periodístico", comentó Sacayán,
quien hizo un curso de capacitación en el Centro Cultural Rojas mientras
se empeña en terminar la escuela secundaria. "Vamos aprendiendo a medida
que caminamos", resumió.

   La iniciativa surgió en el marco de un acercamiento entre este centro
de extensión universitaria y la agrupación Futuro Transgenérico que dirige
Wayar. "Nuestra estrategia es elegir un interlocutor en el Estado y una
vía para canalizar nuestras demandas, y creemos que la mejor es la de la
educación y la cultura", indicó.

   Con el apoyo de la periodista Maria Moreno, que está a cargo del área
de comunicación del Centro Cultural, realizaron un curso de capacitación
que procuró potenciar sus propios modos de decir y adecuarlos a las
categorías y estilos periodísticos.

   "Somos un grupo muy heterogéneo, algunas con nulas herramientas para
trabajar, por ejemplo, frente a un ordenador, así que hubo que grabar y
desgrabar, para poder escucharnos y corregirnos", contó la directora.

   El equipo ya se entusiasma con la producción del segundo número que
saldrá en marzo. Debaten si en la tapa irá el actor Fernando Peña o la
actriz y cantautora Juana Molina. "Todo lo discutimos mucho", dicen.

   Uno de los artículos que promete polémica es el que abordará un
proyecto de ley sobre identidad transgénero, que espera ser tratado en el
Congreso legislativo. La iniciativa apunta a permitir que los travestis
puedan optar por el cambio de nombre en el documento.

   Eso les permitiría que para todos los trámites puedan utilizar el
nombre con el que son conocidas a partir de su opción de género. Sin
embargo, el asunto no es fácil.

   "No todas queremos aparecer en el documento como mujeres y eso no es
justo porque no lo somos y eso nos invisibilizaría. Queremos que se acepte
que somos otro género, y que a partir de allí tenemos mucho también para
aportar", adelantó Wayar.
(FIN/IPS/mv/dm/cr ae hd ip ed/ar sl la/08)