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Salinas Pliego: El burlador del Ajusco

 

JENARO VILLAMIL / Revista Proceso
 

Empeñado en evadir la sanción más alta en la historia contra un medio de comunicación (38 millones de pesos), el dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego, recurre a todo tipo de presiones para desacreditar una resolución del IFE que califica de “gravedad especial” los desafíos del concesionario durante la campaña electoral federal.

Decididos a frenar el proyecto de resolución del Instituto Federal Electoral que propone sancionarlos con 38 millones de pesos, los ejecutivos y representantes de Televisión Azteca, en particular el senador Jorge Mendoza, han desafiado en los últimos días a los consejeros y al secretario ejecutivo del IFE, Edmundo Jacobo Molina, con tal de evitar la multa más alta que el organismo electoral haya impuesto contra un medio de comunicación concesionado.

El anteproyecto de resolución, cuya copia obtuvo Proceso, establece que del pasado 6 al 24 de mayo la televisora de Ricardo Salinas Pliego dejó de incluir un total de mil 892 spots de la autoridad electoral y de todos los partidos políticos en la retransmisión de su señal a los servicios de televisión restringida en Cablevisión y en Sky. Estos promocionales formaban parte de la pauta de transmisión de los tiempos de Estado que administró el IFE durante el período electoral.

El anteproyecto SCG/PE/CG/308/2009 advierte que “sí existió por parte de Televisión Azteca, S.A. de C.V., concesionaria de XHDF-TV, canal 13, y XHIMT-TV, canal 7, la intención de infringir lo previsto en el artículo 75 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, en relación con lo dispuesto en el artículo 350, párrafo 1, incisos c) y e) del mismo ordenamiento”.

El documento establece que “del análisis de los elementos que obran en autos, se advierte que Televisión Azteca, S.A. de C.V., estuvo enterada de las pautas a las que debía ajustarse en la transmisión de los promocionales de la autoridad electoral y de los partidos políticos, y no obstante que ya tenía pleno conocimiento del pautado correspondiente se abstuvo de incluirlos en los canales de los servicios de televisión restringida, Sky y Cablevisión, sin causa justificada”.

Por si fuera poco, subraya que la conducta infractora de Televisión Azteca “se cometió de manera reiterada” y califica esa conducta “con una gravedad especial”. Además, el IFE considera “reincidente” a la televisora, ya que “habiendo sido responsable del incumplimiento de alguna de las obligaciones que se encuentran previstas en el código federal electoral incurre nuevamente en la misma conducta infractora”.

En efecto, no es la primera vez que el IFE sanciona a Televisión Azteca ni tampoco que los ejecutivos, legisladores y abogados de esta empresa desafían abiertamente las reglas del “nuevo modelo de comunicación política” que quedó establecido en la Constitución y en el Cofipe, a raíz de la reforma electoral del 2008.

La televisora del Ajusco ya ha sido sancionada por un total de 6 millones de pesos. El 24 de marzo, el IFE le impuso una multa de 2 millones de pesos por incumplir con la obligación de difundir los mensajes de los partidos políticos y de la autoridad electoral, al inicio de la campaña electoral. El 29 de marzo recibió otra pena igual por no transmitir los spots.  El 20 de abril, en sesión extraordinaria del Consejo General, de nuevo fue condenada a pagar 2 millones de pesos por las mismas razones.

En esas tres ocasiones, Televisión Azteca apeló ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pero este organismo confirmó las sanciones impuestas por el IFE.

Ahora, el IFE considera que la conducta de Televisión Azteca “se ha calificado con una gravedad especial” y “lo procedente es imponer una multa” de 693 mil 430.6 días de salario mínimo general vigente en el Distrito Federal, equivalentes a 38 millones de pesos.

El mismo anteproyecto advierte que Televisión Azteca “omitió cumplir con más de la mitad de la totalidad del pautado que debía difundirse durante el desarrollo de las campañas electorales” y le acusa de no transmitir los mensajes correspondientes a las señales de televisión restringida de Sky y Cablevisión durante 19 días, entre el 6 al 24 de mayo de 2009.

Los recursos de TV Azteca

Las presiones de Ricardo Salinas Pliego y de sus abogados y cabilderos lograron, primero, que la multa original –que rebasaba los 40 millones de pesos– disminuyera a 38 millones y también frenaron la discusión de la sanción en el seno del Consejo General el pasado martes 21 de julio (el mismo día que se discutieron nuevos correctivos para el Partido Verde Ecologista Mexicano (PVEM), para TV y Novelas y para Televisa). El secretario ejecutivo Edmundo Jacobo Molina la pospuso y es probable que ahora se discuta hasta el 28 o el 30 de julio.

Información del interior del IFE prevé que la sanción disminuya aún más, ya que el número original de spots no transmitidos puede ser menor. Al parecer, hubo errores en el monitoreo del instituto y son menos los impactos no transmitidos. Cabe recordar que el IFE firmó un contrato por 25 millones 745 mil dólares con la empresa Grupo Tecnológico Cibernético, S.A. de C.V., justamente para que realizara un monitoreo exhaustivo de todos los promocionales transmitidos durante la campaña electoral.

De este supuesto error se han valido los representantes de Televisión Azteca para aumentar la presión. Pero además argumentaron que el procedimiento debió instaurarse en contra de TV Azteca, S.A. de C.V., no de Televisión Azteca, S.A. de C.V., en virtud de que la primera “es la titular de los derechos de autor sobre la programación que transmite la segunda”.

Para la autoridad electoral, esta argumentación es “inatendible” ya que “Televisión Azteca, S.A. de C.V., es un concesionario de televisión que se encuentra obligado a cumplir con las obligaciones inherentes al título jurídico de concesionario que le fue otorgado en términos de ley para explotar o usar comercialmente canales de televisión abierta”.

El IFE establece que aun cuando Televisión Azteca haya celebrado un contrato con TV Azteca, “dicha relación contractual no la exime de cumplir con sus obligaciones que tiene como concesionaria, en virtud de que una relación particular no puede alterar la función pública y social que le fue encomendada al otorgarle la concesión de la que es titular”.

Este argumento ya lo había utilizado Televisión Azteca en las anteriores sanciones que le impuso el IFE y fue desechado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en la sentencia dictada en el expediente SUP-RAP-073/2009.

También es muy similar al alegato de los abogados de Televisa para desentenderse de la publicidad integrada que difundieron del PVEM a través de la revista TV y Novelas. Argumentaron que esta empresa pertenece a Editorial Televisa, S.A. de C.V., y que los canales 2, 5 y 9 forman parte de la concesionaria Televimex, S.A. de C.V. 

Por esta razón, en la sesión del 21 de julio, a Televimex sólo le impusieron una sanción de 425 mil 248 pesos por los promocionales del PVEM difundidos entre el 12 y el 15 de junio. Al partido le aplicaron una multa de un millón 206 mil pesos (que se suma a la anterior de 4 millones de pesos por los spots transmitidos en las ediciones 22 y 24 de TV y Novelas). A Editorial Televisa le correspondía pagar 4 millones de pesos, pero disminuyeron la pena a un millón 206 mil pesos.

Los abogados de Televisión Azteca también se están valiendo de estos criterios establecidos con el caso del PVEM, Editorial Televisa y Televimex para intentar reducir la sanción en su contra.

Retos desde la pantalla

El más reciente capítulo de una serie de desafíos que tanto Televisión Azteca como Televisa han protagonizado en contra de la reforma electoral y de la autoridad electoral tiene un objetivo evidente: modificar el “nuevo modelo de comunicación política” que prohíbe la compra-venta de tiempo aire para la promoción electoral, lo que según ambas televisoras “viola la libertad de expresión”.

Televisión Azteca fue aun más explícita: en dos portadas de la revista Vértigo, propiedad también del mismo grupo, criticaron al IFE y demandaron el cambio de los consejeros. “IFE: de árbitro ciudadano a órgano censor”, rezaba el título de su edición posterior a los comicios del 5 de julio. 

Pocos días antes de las elecciones federales, Vértigo y Televisión Azteca protagonizaron otro desacato a la normatividad electoral. Los días 29 y 30 de junio y 1 de julio, los canales 13 y 7 de Televisión Azteca y 40 de Televisora del Valle de México difundieron un spot relativo a la última edición de la revista. En la portada se promocionaba la lucha del presidente Felipe Calderón en contra del narcotráfico. 

Los partidos opositores PRI, PRD, Convergencia y PT demandaron un procedimiento especial sancionador contra el PAN y las empresas de Ricardo Salinas Pliego por considerar que violaba la prohibición de difundir todo tipo de contenido político-electoral una semana antes de los comicios federales.

El 2 de julio, el secretario ejecutivo del IFE, Edmundo Jacobo Molina, les solicitó a los secretarios de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y de Comunicaciones y Transportes, Juan Francisco Molinar Horcasitas, que ordenaran el retiro de esos spots. La televisora siguió transmitiéndolos con la leyenda “censurado por el IFE”.

Doblegado ante las presiones de TV Azteca y la inacción de las autoridades federales, el 8 de julio el secretario ejecutivo Edmundo Jacobo Molina declaró “infundado” el procedimiento especial.

“No existen elementos que permitan llegar a la convicción de que el promocional buscaba que el televidente vinculara la figura del presidente de la República con el Partido Acción Nacional o con alguno de sus candidatos”, estableció el proyecto de resolución.

Para el consejero electoral Alfredo Figueroa existe una evidente “complicidad” entre las empresas editoriales pertenecientes a las televisoras.

Promotor sistemático de sancionar a Televisa  y a Televisión Azteca por utilizar mecanismos de “publicidad integrada” o “publicidad encubierta” para promover en la pantalla lo mismo al PVEM que al gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto o para criticar el IFE, Figueroa sostiene:

“La publicidad integrada tiene la característica y la particularidad de no hacerse visibles. Por cierto, legislar en torno a este tipo de publicidad es una discusión que está fuera de la agenda de los medios de comunicación y fuera de la agenda pública.”

 

Este reportaje se publica en la edición 1708 de la revista Proceso que empezó a circular el pasado domingo 26 de julio.