MyCityLinked

Browse By

MyCityLinked

Youssou N’Dour, un diplomático atípico

BRUSELAS,  (IPS)  .- Si un europeo fanático del
rock tiene un solo disco de un artista africano
en su colección, hay grandes probabilidades de
que su intérprete sea el senegalés Youssou
N’Dour, cuya obra es la exportación cultural más lucrativa del continente.

Por David Cronin

    Además de dedicarse a grabar joyas
discográficas y a sus efervescentes actuaciones
en vivo, N’Dour, nacido en 1959 en Dakar, es un
activista que presiona sin cesar a los líderes
mundiales para que se enfrente contra la pobreza
que sufre la mayoría de la población africana.

    En la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8)
países más poderosos celebrada el año pasado en
Heiligendamm, Alemania, se unió a las estrellas
irlandesas de rock Bono y Bob Geldof para
protestar por el incumplimiento del Norte
industrial con sus compromisos de ayuda al mundo pobre.

    En 2005, fue el único artista africano en el
escenario principal de Live8, el londinense Hyde
Park, y desde allí lo vieron cientos de millones
de teleespectadores, según los organizadores del
festival realizado en ocho ciudades de los cinco
continentes para alertar al público mundial sobre las miserias del Sur.

    En diálogo con IPS, este embajador de buena
voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia (Unicef), N’Dour lanzó un llamado a
intensificar los esfuerzos internacionales para combatir el paludismo.

IPS: — Datos publicados en las últimas semanas
indican que la ayuda de los países ricos a los
pobres está cayendo. ¿Le perturba eso?

YOUSSOU N’DOUR: — Me desilusiona. La reducción
de la asistencia al desarrollo de los países del
G-8 es catastrófica. Dado el aumento del costo de
vida en los países pobres, necesitamos más ayuda,
especialmente porque los niños están más
expuestos a enfermedades como el paludismo.

— El comisario para el Desarrollo y la Ayuda
Humanitaria de la Unión Europea (UE), Louis
Michel, dijo la semana pasada que no cree que los
gobiernos del bloque consideren la asistencia al
desarrollo entre sus prioridades. ¿Está de acuerdo?

— Lo que Louis Michel dice es la verdad. Pero no
es suficiente. La UE debe mantener su liderazgo en materia de asistencia.

— ¿Los esfuerzos del bloque por liberalizar el
comercio en África no debilitan esos esfuerzos?
¿Está usted de acuerdo con el presidente de su
país, Abdoulaye Wade, en sus críticas a los
acuerdos de asociación económica que la UE
pretende firmar con los países africanos?

— Estoy completamente de acuerdo con Wade. Esos
acuerdos deben ser cambiados. Todos saben que el
sistema de comercio no es justo.

    Tomemos el ejemplo de la agricultura. Europa
puede subsidiar a sus agricultores, pero a los
agricultores de África nadie los subsidia. Los
cultivadores europeos venden sus productos a un
precio menor que los nuestros. Eso no es justo.

— Buques europeos que operan en aguas de Senegal
fueron acusados de causar un gran daño al sector
pesquero de su país. El antiguo acuerdo entre la
UE y Senegal en la materia expiró y no fue renovado. ¿Eso es bueno?

— En los últimos ocho años, el gobierno de
Senegal persiguió esa visión. Es correcto
intentar cambiar el acuerdo histórico. Un
gobierno que llega al poder sin intentar cambiar
las cosas ni siquiera debería asumir.

— ¿Cómo se siente a propósito del impasse
electoral en Zimbabwe y el desafío que esto presenta para África?

— El problema en Zimbabwe es de coraje. En
África ocurren cosas buenas, pero somos un
continente de contradicciones. Hemos visto
elecciones democráticas en algunos países. Pero,
al mismo tiempo, vemos cosas como las que suceden en Zimbabwe. Es trágico.

    El mundo debe ayudar a promover la
democracia. Debe haber elecciones transparentes.
Y cuando alguien gana las elecciones, debe ser capaz de gobernar.

— En su álbum "Egipto", de 2004, abordó su fe
islámica. Desde que se presentó el disco se han
visto atrocidades como los atentados del 7 de
julio de 2005 en Londres. ¿Cuál es su respuesta a
los políticos europeos y a algunos analistas que equiparan Islam y
terrorismo?

— El Islam es una religión de paz. Pero todas
las religiones tienen una minoría de extremistas.
Los medios de comunicación dan la impresión de
que los extremistas representan a la totalidad
del Islam. La razón por la que hice "Egipto" fue mostrar el otro lado.

— Usted trabajó junto a Bono y a Bob Geldof.
¿Cómo se siente a propósito de las críticas que
han recibido por el trato amistoso que le han
dado a líderes mundiales como el presidente estadounidense George W. Bush?

— Nosotros hemos creado un nuevo tipo de
diplomacia: una diplomacia cultural y artística.
No apoyamos ni a la izquierda ni a la derecha.

    Si los líderes hacen cosas que deberían ser
alentadas, los alentamos. Si hacen cosas que
deberían ser denunciadas, debemos denunciarlos.

    Nunca estuve a favor de la guerra en Iraq.
Pero estoy de acuerdo en que Bush ha hecho un
buen trabajo en lo relativo al paludismo y el
sida. No estamos aquí solamente para criticar.
También estamos aquí para alentar.

(FIN/IPS/traen-js-mj/dc/ss/af ae cr qa ip md dv/08)