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Cordón umbilical: esperanza de vida

Uno de los momentos más felices en la vida de cualquier adulto es el Fnacimiento de un hijo y que previamente sueña en darle lo mejor de lo mejor, aún más si se trata de su salud. Desafortu­nadamente, la alegría que se siente cuando llega al mundo un nuevo ser vivo puede convertirse en tristeza entre aquellas familias que descubren que sus hijos padecen un trastorno de tipo genético que pude ser degenerativo como la anemia de fanconi, los síndromes (hurler, hunter, de inmunodeficiencia) o cuando estos menores pueden desarrollar en etapas posteriores enfermedades malignas de la sangre, principalmente leucemia.

Por G. Rodr­guez

Cada año aparecen cerca de 500 mil casos de leucemia en el mundo. Cuando esto ocurre, una esperanza puede provenir de la sangre que contiene al nacer el cordón umbilical del bebé. Aunque hoy día hay más personas que escuchan y hablan sobre las famosas “células madre”, todavía existen muchas dudas sobre cómo obtenerlas y para qué sirven. Dicho en términos sencillos, esas células son células maestras a partir de las cuales se forman otras células, que aún no han sido diferenciadas y son las creadoras de todas las células que hay en el cuerpo. Estas células están presentes en el cordón umbilical en el nacimiento.

Se les llama células madre porque tienen el poder o la potencia de convertirse en células de sangre y de otros tejidos. Desde los años ochenta se sabe que este tipo de células pueden servir para curar a los niños con enfermedades de la sangre o, en algunos casos, a sus familiares cercanos. Así fue como se planteó la idea de almacenar estas gotas de sangre, altamente puras, en lugares conocidos como “bancos de cordón umbilical”.

Algunas familias mexicanas comenzaron a recurrir a este tipo de centros desde los años 90, pero en aquel tiempo era necesario enviar las muestras a almacenes biológicos que se encontraban en Florida, Texas y California. En el año 2001 comenzó a operar en la ciudad de México una institución privada de este tipo, llamada Banco de Cordón Umbilical (BCU), la primera en su tipo en ofrecer un servicio integral y accesible de criopreservación (procesamiento-almacenamiento) de células madre, que a la fecha guarda más de 10 mil muestras de esa sangre saludable y que ofrece una esperanza de vida.

“Estas células —comenta Diana Pier, directora médica del BCU— son utilizadas principalmente para el tratamiento de pacientes con leucemia y otras enfermedades genéticas; pero cada día abrimos el periódico y vemos encabezados nuevos que dicen cosas como Utilizan células madre para rehabilitar corazón infartado o Tratan Lupus con células madre.

Así que, aunque están en etapas de estudio, estas células ofrecen muchas esperanzas en el tratamiento de enfermedades hacia el futuro”.

Hasta septiembre del año 2006 se habían reportado en México 50 transplantes de células madre —en hospitales públicos y privados— para tratar enfermedades de la sangre.

“Un ejemplo de lo que hemos conseguido —indica Pier— en BCU ha sido un transplante para un niño con leucemia en el que se utilizaron células madre del cordón umbilical de su hermana recién nacida. Si ese niño hubiera esperado a que encontrara un donador de médula ósea 100 por ciento compatible quizá no habría sobrevivido”.

En la actualidad, dos de cada tres trasplantes de células madre de cordón umbilical son destinados a la atención de leucemia, que es un cáncer de la sangre que provoca una reproducción descontrolada de glóbulos blancos o leucocitos. Sin embargo, en más de un centenar de universidades del mundo están en marcha estudios que buscan aprovechar estas células madre de cordón umbilical para otros fines; por ejemplo en el tratamiento de enfermedades como Alzheimer, esclerosis múltiple o regeneración de órganos y tejidos (hepático, nervioso, pancreático, de la córnea, entre otros).

Cómo se obtiene y conserva

La sangre de cordón umbilical pueda ser recolectada y almacenada correctamente; se tiene que seguir todo un protocolo en el que se colecta, aísla, analiza y congela la muestra. Sólo así puede ser reutilizada en el futuro, libre de toda contaminación y merma biológica. “Es triste ver que algunas veces vienen padres de fami­lia con los cordones umbilicales de sus hijos, preservados con algún mecanismo casero o ya secos.

Es duro, pero hay que decirles que esos tejidos ya no sirven para nada”, añade la directora del centro, quien tiene una red de recolección de muestras en ciudades tan distantes entre sí como Monterrey, Cancún, León, Villahermosa y Querétaro, por citar sólo algunas.

“Los padres tienen que —agregó la especialista— saber que para guardar esas células y conservar todo su potencial terapéutico, el cordón umbilical sólo se puede almacenar en los minutos posteriores al parto. En ningún otro momento”.

Médicos, químicos clínicos y químicos farmacobiólogos del Banco de Cordón Umbilical, explican que para colectar las muestras que almacenan, el cordón umbilical es aislado y separado del bebé durante el parto. Algún miembro del servicio médico, generalmente el ginecólogo, inserta una aguja en el cordón y le saca sangre depositándola en una bolsa especial. Las muestras de sangre que se obtienen de los recién nacidos pueden ser conservadas indefinidamente debido a que se guardan en unos contenedores especiales conocidos como Tanques de Congelación Criogénica o Tanques de Criopreservación en los que se usa nitrógeno líquido para mantener la temperatura a menos 195 grados centígrados (-195º C). En esos tanques se guardan bolsas criogénicas especiales con las células madre. Antes de guardar las muestras en los tanques, un equipo de científicos realiza estudios de serología en los que se determina si no hay en la sangre materna (que se toma a la madre durante el parto) enfermedades como VIH-SIDA, Hepatitis B o C, Sífilis, chagas u otras enfermedades que pueden ser transmitidas a la sangre del cordón. “Si la serología es positiva estas células no se van a poder utilizar. Estas muestras son rechazadas porque en el futuro no podrían ser utilizadas correctamente”, apunta la entrevistada.

Para mayor información, entre a la página en Internet www.bancodecordon.com o a los teléfonos 5520-1216 en el Distrito Federal, y para el interior de la República el 01 800 900 99 00.

Fuente: Revista Siempre!