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Deben hacerse al nacer los bebés Exámenes auditivos en los niños

Uno de los primeros exámenes a realizar a un bebé recién nacido es el examen auditivo. Es importante y necesario revisar el oído de cualquier niño al nacer, esto con el fin de que no exista ningún tipo de daño o anomalía dentro del oído. Las investigaciones han demostrado que es importante identificar y tratar la perdida de la audición a más tardar a los 6 meses de haber nacido, pues la habilidad de comunicación de un niño depende de casi un 80% de la capacidad auditiva que tenga. 

Por G. Rodríguez / Revista Siempre!

El examen del oído es importante realizarlo, a pesar de que en su familia no existan casos de sordera. El encontrar una perdida en la audición lo antes posible, hace la diferencia entre que un niño que pueda llegar a escuchar y hablar, a otro que no pueda hacerlo nunca. Los bebés empiezan a aprender cómo utilizar los sonidos en cuanto nacen, pues en los primeros meses de vida, con los sonidos se preparan para hablar.

Regularmente, el primer examen auditivo que se realiza a los niños al nacer es para observar que el sentido del oído se encuentre en perfectas condiciones y determinar que no existe daño o enfermedad genética en el oído. El examen más común que realizan los médicos (especialmente los otorrinolaringólogos) consiste en acostar al niño boca arriba con la cabeza volteada hacia un lado, permitiendo que el médico jale suavemente la oreja hacia arriba, hacia atrás o hacia delante para enderezar el conducto auditivo externo y luego colocará la punta del otoscopio en el oído. Posteriormente el otoscopio ilumina dentro del conducto del auditivo externo y el médico lo mueve en diferentes direcciones para observar el interior del oído y del tímpano.

Cabe resaltar que el otoscopio, es el aparato que permite observar la forma y la manera en que se mueve el tímpano. Pero, desafortunadamente, no todos los problemas del oído pueden detectarse mirando a través de un otoscopio. Es posible que se necesiten exámenes adicionales del oído y de la audición.

En muchos hospitales actualmente cuentan con distintos programas para examinar la audición: Sistema de Respuesta Producida por el Tallo Cerebral y el Sistema Automático de Emociones Acústicas. El primero consiste en fijar electrodos en la frente y detrás del oído. Se colocan audífonos en los oídos del bebé y a través de los cuales se escucharán sonidos suaves que estimulan nervios del oído. Los electrodos miden las reacciones y dan una respuesta.

El segundo programa es por medio del OAE, en donde se colocan audífonos en ambos oídos del niño, se emiten sonidos suave y se observan las reacciones que el bebé pueda llegar a tener.

La Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía Cabeza y Cuello comenta que en México de los cerca de dos millones de nacimientos que se registran cada año, 4 mil presentan alguna alteración auditiva, de ahí la importancia de realizar exámenes auditivos al nacer.

Por otro lado, la misma federación señala, que no se necesita ningún tipo de preparación previa para realizar cualquier examen auditivo; además de no sufrir dolor, excepto que exista alguna anomalía o infección en el oído.

Reconocer que la audición nos permite adquirir un lenguaje, forma de comunicación por excelencia, es permitir la integración de todo ser humano a una sociedad. Identificar a tiempo alguna anomalía en la audición de nuestros hijos, es darle la opción inmediata a una buena calidad de vida.