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Un Grito de Dolor en México este 16 de Septiembre

 

 

 

 

Atentado terrorista dejó ocho muertos y mas de cien lesionados hasta el momento en la ciudad de Morelia, Michoacán en el centro de México.  Las explosiones fueron en los jardines de la plaza Melchor Ocampo durante festejos patrios, terminándose la ceremonia oficial del Grito de Independencia por parte del gobernador Leonel Godoy, y al comenzar a tocar la campana, se registro una explosión que se confundió con un cuentón en medio de la celebración mientras continuaba la música, pero entre medio de la gente había gritos de dolor,  y desesperación solicitando auxilio.

 

Diez minutos después se escucho otra detonación que de igual forma provocó confusión. Para los que estaban junto a la explosión no les quedo ninguna duda de que no era un petardo al ver correr la sangre propia o la de sus familiares y amigos o de quienes sin conocer estaban por casualidad a su lado. 

 

‘Terrorismo’ Fueron algunos titulares que aparecieron en la mayoría de los diarios del país al siguiente día de los festejos patrios conmemorativos al 198 Aniversario de la Independencia de México. 

 

Sin lugar a dudas el mayor festejo del pueblo mexicano, en una fecha que está en el corazón de la gente por su significado libertador.

 

Sin embargo ahora estos titulares no fueron de alegría, sino de pesar, de coraje, de impotencia, por los actos terroristas al registrarse dos explosiones en plena ceremonia del ‘Grito de Independencia’ en la ciudad de Morelia, Michoacán; la ciudad que vio nacer al actual Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, o la ciudad en donde se inició la respuesta del gobierno federal al crimen organizado a partir del año 2007. 

 

Fue sin lugar a dudas, un acto cobarde y reprobable de quienes escudándose en el bullicio de una de las celebraciones más populares y recordadas del país hicieron brotar sus frustraciones o aprovechar para enviar un mensaje claro a la sociedad y gobierno de que ellos (crimen organizado) esta listo a responder para no dejar de ejercer su poder que hasta ahora han alcanzado y por ello y como muestra hicieron detonar este par de granadas de fragmentación sobre gente inocente, entre ellas la mayoría mujeres y niños.

 

Según testigos, un sujeto vestido de negro y pelo rapado hizo explotar uno de los artefactos en la plaza Melchor Ocampo al momento que gritaba y se disculpaba por el acto diciendo: “!Perdónenos pero esto es necesario!” al momento en 

que se daba a la fuga. 

 

Cualquiera que haya sido el motivo, ya sea de coraje, de frustración, de venganza  o por dinero, yo me pregunto: ¿Por qué a los civiles? ¿Por qué en un acto donde había solo familias? ¿Por qué a mujeres y niños o gente inocente? 

 

¡Ninguna justificación tiene este sujeto, o quienes hayan sido los responsables directos y mucho menos los cabecillas o el autor intelectual de este acto tan bárbaro!

 

Una vez mas queda de manifiesto que el crimen organizado ya rebasó en absoluto el menosprecio a la vida y a los valores humanos.  

 

¿Qué pasa en México? ¿Acaso ya se perdieron las dimensiones de las cosas?, …. a diario vemos y oímos con que facilidad se dan y se asimilan noticias con actos tan espeluznantes como éste, ya sea en Afganistán, o Irak, pero nunca en México, no obstante que nos duelen en el alma por el hecho y la forma en que se dan, pero también es para preocupar los actos por secuestro de gente, por la que se piden grandes cantidades de dinero con la mayor facilidad del mundo.

 

Basta recordar el caso mas reciente y lamentable del joven Fernando Martí, por el que se pidió una fuerte cantidad de dinero y que incluso la familia pagó y de todas formas fue sacrificado, o el ajuste de cuentas entre mafiosos donde a diario aparecen ejecutados y hasta mutilados personas de uno u otro bando, o la desaparición de personas principalmente jóvenes que en su mayoría ya no son encontrados y donde se sospecha de los traficantes de órganos humanos.

 

No menos preocupante es el trafico y comercio de drogas, un negocio que a crecido hasta rebasar a la autoridad a la que le faltan al respeto matando con la mayor frialdad y facilidad a sus miembros para demostrar el poder sobre ellos. 

 

Nuevamente me pregunto…. ¿Qué pasa en México? ¿Hasta cuando las autoridades van a tener la capacidad de enfrentar estos problemas que ellos mismo dejaron  crecer, y hasta cuando la delincuencia va a estar por sobre la autoridad?

 

Vemos con pena que se ha perdido el sentido humano, mas vale unos cuantos pesos que la dignidad de la persona, es triste recordar que hasta hace poco era seguro salir a pasear, ahora es seguro que nadie salga a la calle,  por temor a un robo, rapto o agresión, antes te parabas a ayudar a alguna persona en desgracia, hoy por desgracia no te paras a ayudar a alguien, por temor a que sea una trampa.

 

Es menester recordar la forma en que secuestraron al joven Fernando Martí Haik, nada menos que en un retén de la misma policía federal (AFI), montado a ex–profeso y donde desafortunadamente estaban involucrados altos ex-mandos de la autoridad.

Lo anterior se confirma con el editorial de la Revista Siempre! “Todos Mienten” 

“La falta de credibilidad en las instituciones policíacas y de procuración de justicia constituye uno de los flancos más débiles en la crisis de seguridad actual. ¿Los responsables? Los mismos actores que las integran y sin duda quienes operan —ellos sí— en forma integral y organizada desde la delincuencia.
 

Genaro García Luna, secretario federal de Segu-ridad Pública, se encuentra hoy inmerso en una grave crisis de confianza. La espiral de contradicciones en las que ha incurrido tanto él como uno de sus hombres más cercanos, el subsecretario Facundo Rosas, con respecto al verdadero estatus laboral que tenía la aparente secuestradora Lorena Gon-zález, ha provocado todo tipo de especulaciones y sospechas.

Peor aún: ha ahondado el miedo y la sensación de indefensión que tiene la ciudadanía, para quien el rostro de la delincuencia, de la policía y de los funcionarios públicos se funde y confunde cada vez con más fuerza.”

 

Recuerdo cuando en novelas policíacas había frases tan populares como: "¡No hay crimen sin castigo!" o "¡El que la hace la paga!", otras no menos populares como "¡El que mal anda mal acaba!"  

 

Ahora los crímenes no tienen castigo, el que la hace la vuelve a hacer y el que mal anda sube mas en su escalafón de delincuencia. Es triste, pero este problema de seguridad social no tiene para cuando acabar, al contrario crece cada día mas, las estadísticas son aterradoras, en lo que va de año se han incrementado a 3.200 muertos por la ola de violencia, esta cifra fue mencionada por el propio presidente Felipe Calderón al reprobar los ataques en Morelia.

 

Esta cifra es preocupante, si la divide entre los días del año que han transcurrido,  nos arroja un promedio de 12.35 personas ejecutadas por día, cifra no muy lejana de equiparar a un conflicto bélico o una guerra civil, pero sin mención de estos términos.  Las muertes son aterradoras, pero mas aterradores son los actuales métodos que esta utilizando el crimen organizado: Decapitados, mutilados, ejecutados con el tiro de gracia y lo que nunca antes había sucedido, ahora hasta dirigida con gentes cien por ciento inocentes, familias, mujeres y niños.

 

Es lamentable que un país tan hermoso como es México estén ocurriendo estas cosas, que dejan de manifiesto como se están perdiendo los mas elementales valores a la dignidad del hombre en la sociedad.  Quisiéramos cerrar los ojos y pensar que es un sueño, que estas cosas no ocurren en nuestro país, pero lamentablemente no es así, no es una pesadilla, es una realidad, triste, pero realidad.

 

Aquí están algunos datos que obtuvimos antes de cerrar este editorial:

Ciudad Juárez, tiene un promedio de 4 homicidios diarios, hubo 19 decapitaciones en un lapso de 72 horas, recientemente México obtuvo el nada honroso primer lugar en secuestros y nos catalogaron como uno de los países mas violentos del mundo. No es una pesadilla, es una  realidad.  

 

Que tristeza, si el Cura Don Miguel Hidalgo y Costilla viviera en estos momentos, volvería a dar otro grito, pero sería:  ¡Un Grito de Dolor! Por ver a su México bajo el yugo del crimen organizado y donde lamentablemente muchas autoridades están involucradas y que son los que están haciendo tanto daño a un país tan hermoso, como el nuestro. Una de las consecuencias de este flagelo es la salida de millones de mexicanos del país

 

Ya basta de gritar por gritar ¡Viva México! Ahora hay que gritar: !Re–viva México! y cada uno ser parte del reclamo nacional ante tantas atrocidades de unos cuantos por sobre de un pueblo que merece mejor suerte.

Belmar