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Alerta al consumidor sobre el huracán IKE

Tras el paso del Huracán Ike, la Línea Especial de la Procuraduría General de Quejas del Consumidor ha recibido cientos de quejas de especulación de precios a lo largo del estado. La mayoría de las quejas alegan un aumento ilegal en el precio de la gasolina y el alojamiento; mientras que otras reportan aumentos en el precio de los alimentos, el agua y los generadores de electricidad. La Procuraduría General está investigando algunas quejas de los consumidores que indican que les cobraron ilegalmente precios inflados por necesidades básicas como gasolina, alojamiento en un hotel y otros artículos.

 

Aunque el Huracán Ike ya pasó por el estado, las declaraciones de desastre del gobernador siguen activas, así que la Procuraduría General aún tiene autoridad de cumplimiento para procesar las quejas de especulación de precios en 99 condados de Texas. Bajo la ley de Texas, los vendedores tienen prohibido cobrar precios exorbitantes por necesidades básicas como alimentos, ropa, artículos médicos, alojamiento, trabajo de reparación y gasolina durante desastres declarados o después.

 

La Línea Especial de emergencia de Quejas del Consumidor sigue teniendo personal disponible entre las 7 a.m. y las 7 p.m. para recibir quejas sobre especulación de precios. Los texanos que enfrenten un aumento ilegal de precios deben llamar a la línea especial al (800) 252-8011. La información recopilada se envía directamente a investigadores de la agencia.

 

La declaración de desastre desencadena sanciones más fuertes bajo la Ley de Texas Contra Prácticas Empresariales Engañosas (Texas Deceptive Trade Practices Act). Estas sanciones de cumplimiento más elevadas protegen a los texanos prohibiendo el aumento ilegal de precios por necesidades como el agua para beber, los alimentos, las baterías y los generadores.

 

Los texanos deben guardar registros escritos y recibos de cualquier transacción que consideren especulación de precios. Si la disputa no se resuelve hablando directamente con el proveedor de servicios, los texanos deben llamar a la línea gratuita para presentar una queja o, si tiene disponible servicio de Internet, presentar una queja en línea en www.texasattorneygeneral.gov.

 

A pesar de que la ley prohíbe a los vendedores aumentar ilegalmente los precios para obtener ganancias exorbitantes durante un desastre, sí les permite pasar a los clientes los aumentos en los precios al por mayor. Por lo tanto, en algunos casos, un aumento en los precios quizás no signifique necesariamente especulación ilegal de precios.

 

El 7 de septiembre, el Gobernador Perry emitió una declaración de desastre para los siguientes condados: Anderson, Angelina, Aransas, Archer, Austin, Bee, Bell, Bexar, Bowie, Brazoria, Brazos, Brooks, Calhoun, Cameron, Cass, Chambers, Cherokee, Collin, Colorado, Comal, Dallas, Denton, DeWitt, Ellis, El Paso, Fort Bend, Franklin, Galveston, Goliad, Grayson, Gregg, Hardin, Harris, Harrison, Henderson, Hidalgo, Hill, Hopkins, Hunt, Jackson, Jasper, Jefferson, Jim Hogg, Jim Wells, Kaufman, Kenedy, Kleberg, Lamar, Lavaca, Liberty, Lubbock, Matagorda, McLennan, Montgomery, Nacogdoches, Navarro, Newton, Nueces, Orange, Panola, Parker, Polk, Potter, Randall, Refugio, Sabine, San Augustine, San Jacinto, San Patricio, Shelby, Smith, Starr, Tarrant, Titus, Tom Green, Travis, Trinity, Tyler, Van Zandt, Victoria, Waller, Walker, Webb, Wharton, Willacy, Williamson, Wise y Wood.

 

El 12 de septiembre el gobernador amplió la declaración para incluir los condados de Burleson, Coryell, Freestone, Grimes, Houston, Madison, Milam, Leon, Robertson, Rusk y Washington.

 

Alerta al consumidor sobre el huracán: los evacuados deben conocer sus derechos cuando se alojan en un hotel

 

Mientras que algunas de las personas evacuadas por el Huracán Ike buscaron albergue en los centros de evacuación, otras se refugiaron en hoteles y moteles a lo largo de Texas. Los evacuados que se están hospedando en hoteles y moteles tienen que conocer sus derechos y responsabilidades.

 

A partir del 8 de septiembre por un periodo de 14 días, el Gobernador Rick Perry suspendió el cobro de impuestos hoteleros estatales y locales para las víctimas del Huracán Ike. Los consumidores a quienes se les cobren estos impuestos en las áreas afectadas deben informar al hotel o motel que son evacuados y pedir que les remuevan el cobro de la factura. Si no quitan el cobro, los consumidores deben guardar sus recibos y presentar una queja ante la Procuraduría General llamando gratis a la Línea Especial de Quejas del Consumidor al (800) 252-8011.

 

Los texanos que deciden quedarse en un hotel o motel también deben tener presente que es su responsabilidad buscar alojamiento y hacer las reservaciones. Bajo la ley estatal, los dueños de los hoteles no están obligados a permitir que los evacuados se queden en sus instalaciones si no hay cuartos disponibles después de que caduque la reservación.

 

La Agencia Federal de Administración de Emergencias (FEMA) del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos tiene disponible ayuda financiera para los evacuados por el huracán que no pueden pagar una estadía más larga en un hotel o motel. La cantidad de asistencia económica disponible varía según la ciudad en la que se encuentra el alojamiento. Los evacuados que deseen obtener asistencia de FEMA deben presentar la solicitud en línea en www.fema.org o llamando al (800) 621-3362.

 

Los texanos deben guardar registros escritos y recibos de cualquier transacción que crean que viola las protecciones especiales que les brinda la declaración de desastre. Si hablar directamente con el proveedor del servicio no resuelve la disputa, los texanos deben llamar gratis a la Línea Especial de la Procuraduría General de Quejas del Consumidor al (800) 252-8011. El personal de la línea está disponible entre las 7 a.m. y 7 p.m. Si tienen disponible servicio de Internet, los consumidores pueden presentar la queja por escrito en línea en www.texasattorneygeneral.gov.

 

La declaración de desastre otorga una más fuerte autoridad de cumplimiento a la Procuraduría General bajo la Ley de Texas Contra Prácticas Empresariales Engañosas (Texas Deceptive Trade Practices Act). Esta autoridad protege a los texanos prohibiendo precios exorbitantes para necesidades como agua para beber, alimentos, baterías y generadores.