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‘Cambios cosméticos’ antes del cierre



        Por William Fisher


NUEVA YORK,  (IPS)  .- La situación de los

prisioneros en la base naval estadounidense en

Guantánamo, Cuba, se "deterioran" con rapidez,

mientras las autoridades procesan "unos pocos

cambios cosméticos", advirtió el Centro para los

Derechos Constitucionales (CCR).

 

   Estas noticias contradicen los últimos

informes de autoridades militares de Estados

Unidos, según los cuales los prisioneros por la

"guerra contra el terrorismo" declarada en 2001

por el ex presidente George W. Bush recibían un trato "humano".

 

   El CCR difundió el lunes un informe sobre las

condiciones de reclusión en los bloques

denominados cinco, seis y Echo, luego de la

conferencia de prensa brindada la semana pasada

por el vicejefe de operaciones navales, almirante Patrick M. Walsh.

 

   En el reporte que elevó a la Casa Blanca,

Walsh determinó que Guantánamo cumple con las

normas establecidas en las Convenciones de

Ginebra, base del derecho internacional

humanitario que rige el trato a los prisioneros

de guerra y a la población civil afectada por conflictos armados.

 

   El informe del CCR, "Conditions of

Confinement at Guantanamo: Still in Violation of

the Law" ("Condiciones de confinamiento en

Guantánamo: Todavía en violación de la ley") rechaza las conclusiones de 

Walsh.

 

   Los redactores del estudio cubrieron el

periodo enero-febrero y tomaron en cuenta nuevos

testimonios de abogados y detenidos.

 

   Los autores detallan un patrón de abusos que

incluye el confinamiento solitario, práctica

violatoria de las Convenciones de Ginebra, otros

tratados internacionales de derechos humanos y de

la propia Constitución estadounidense.

 

   El abogado del CCR Pardiss Kebriaei dijo que

los detenidos en Guantánamo "están atrapados en

un círculo vicioso por el cual su aislamiento les

causa daño psicológico, lo que les hace

protestar, lo que a su vez atrae más abusos y los mantiene en 

aislamiento".

 

   "Si van a estar allí otro año, aunque sea

otro día, esto tiene que terminar", advirtió.

 

   "Los detenidos en Guantánamo han continuado

sufriendo confinamiento solitario, abusos

psicológicos, alimentación forzada abusiva de

huelguistas de hambre, abusos religiosos, y

abusos físicos y amenazas de violencia de parte

de guardias y de equipos de la Fuerza de Reacción

Inmediata", señala el informe.

 

   La mayoría de los detenidos "están en

aislamiento. Pasan semanas sin ver el sol. Sin

embargo, las luces fluorescentes permanecen

encendidas 24 horas al día en el bloque cinco", afirma.

 

   Según el estudio, las "mejoras" citadas por

los militares son, en general, acciones de

relaciones públicas más que un alivio real de las condiciones de 

reclusión.

 

   Los autores del informe discrepan con dos

recientes pronunciamientos oficiales. El día 13,

el coronel Bruce Vargo, comandante del Grupo de

Detenciones Conjuntas en Guantánamo, declaró que

no hay allí "áreas de detención en confinamiento solitario".

 

   También aseguró que los prisioneros "pueden

comunicarse con otros detenidos, ya sea cara a

cara o mediante la palabra hablada desde sus celdas a lo largo del día".

 

   Los abogados del CCR interpretaron que, según

estas palabras, los prisioneros pueden gritar por

la ranura de metal por donde reciben sus

alimentos a través de la puerta de acero de sus

celdas, cuando queda abierta o por grietas entre la puerta y el piso.

 

   La organización también negó que "todos los

detenidos" estén "bien protegidos de la

violencia", como afirmó el almirante Walsh, para

quien los guardias y otros funcionarios que

cometieron abusos fueron amonestados o relevados de sus cargos.

 

   Pero el informe del marino admite que la

relación con los guardias está signada por

fricciones y protestas, especialmente por la

ansiedad y frustración de 59 prisioneros que

siguen en Guantánamo a pesar de que ya fue

aprobada su liberación porque ningún país quiere recibirlos.

 

   Walsh entrevistó al personal de la prisión y

a detenidos durante 13 días, realizando

inspecciones con y sin previo aviso a cualquier hora del día.

 

   El marino dijo haber confirmado acusaciones

de abusos que incluyeron insultos y uso

preventivo de gas pimienta. Su informe se

concentró en las condiciones actuales, sin evaluar los siete años 

anteriores.

 

   Pero el CCR y otras organizaciones

humanitarias afirman que el confinamiento

solitario deterioró la salud física y psicológica

de los detenidos, algunos de los cuales son

alimentados por la fuerza por estar en huelga de hambre.

 

   El Comité Internacional de la Cruz Roja apoya

las recomendaciones de una mayor socialización

para todos los detenidos, dijo su portavoz

Bernard Barret, quien consideró que alimentarlos

por la fuerza esté permitido por las Convenciones

de Ginebra, como afirmó Walsh.

 

   "Para el Comité es una cuestión de dignidad

humana", sostuvo Barrett. "Las decisiones tomadas

libremente y la preservación de la dignidad humana son cruciales."

 

   La Cruz Roja es la única organización con

acceso irrestricto a los prisioneros.

 

   El informe del CCR detalla múltiples casos de

abusos ocurridos el pasado mes y medio.

 

   Un detenido del bloque seis le escribió en

enero a su abogado: "Estamos en muy malas

condiciones, sufriendo agresiones, golpizas y (la

acción de) los equipos de la Fuerza de Reacción

Inmediata, así como la incapacidad de dormir excepto unas pocas horas."

 

   "Quienes hacen huelga de hambre son

brutalmente alimentados por la fuerza, usando una

silla para contenerlos y a menudo insalubres

tubos, y son golpeados por rechazar la comida,

práctica que ha continuado en el último mes y medio", señala el informe.

 

   La Asociación Médica Mundial considera que

alimentar por la fuerza a huelguistas de hambre

es una violación de la ética médica.

 

   "A los detenidos todavía se les niega el

derecho a una plegaria comunal. Los funcionarios

militares continúan considerando el llamado a la

oración a través de la ranura de los alimentos

como plegaria comunal, lo que no se condice con

los requisitos del Islam", advirtió el CCR.

 

   "En Guantánamo no hay un capellán desde 2003,

pese a reiterados pedidos", agrega.

 

   El reporte también denuncia que los detenidos

son "sometidos a procedimientos de registro corporal" que incluyen 

desnudez.

 

   "Esta experiencia humillante y degradante, en

particular por la fuerte religiosidad de los

prisioneros, los ha llevado a permanecer en sus

celdas todo el día, negándose totalmente a

reunirse con abogados y a salidas recreativas", añade.

 

   El informe del CCR recomienda cerrar

inmediatamente los bloques cinco, seis y Echo,

poner fin al confinamiento solitario y a los

abusos religiosos contra detenidos y dejar de

usar los equipos de la Fuerza de Reacción Inmediata y todo otro abuso 

físico.

 

   Los redactores del reporte también

aconsejaron dejar de obligar a alimentarse a los

huelguistas, permitir a los detenidos el acceso

inmediato a médicos y psicólogos independientes y

cesar la práctica de la medicación forzosa.

 

   El director ejecutivo del CCR, Vincent

Warren, llamó al presidente de Estados Unidos,

Barack Obama, a "remediar y poner fin rápidamente

al Guantánamo creado por su predecesor (George W.

Bush, 2001-1009), sin blanquearlo".

 

   En su primera semana en el cargo, Obama

ordenó el cierre de Guantánamo en un plazo de un

año y nombró al fiscal general Eric Holder para

dirigir un grupo de trabajo que evalúe el caso de

cada uno de los 245 detenidos.

 

   Las autoridades programaron cortes marciales

par una veintena de prisioneros, pero Obama

suspendió estos procedimientos mientras su

gobierno evalúa sus opciones judiciales.

 

   El CCR organiza y coordina un equipo de medio

millar de abogados que representan en todo el

país a los detenidos en Guantánamo.

 

(FIN/IPS/traen-js-mj/wf/ks/na ip hd cs fe/09)