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Obama hereda tempestades

 

 

Por Adrianne Appel


BOSTON,   (IPS)  – A pesar de los cientos de miles de millones de 

dólares destinados a los bancos, la economía de Estados Unidos está en 

caída libre, a apenas semanas de que asuma Barack Obama como presidente.

 

"La mayoría de las mediciones de actividad económica y financiera parecen 

haber caído a un precipicio en septiembre y octubre, y se han deteriorado 

a una tasa alarmante desde entonces"; dijo Nariman Behravesh, economista 

jefe de la empresa de análisis IHS Global Insight.

 

  El plan de salvataje a los bancos, que ahora asciende a 335.000 

millones de dólares, tenía el supuesto objetivo de facilitar el crédito y 

dar un nuevo impulso a la economía. Pero empresarios e individuos señalan 

que aún no pueden acceder a préstamos, e informes indican que la economía 

está en muy mal estado.

 

  "El salvataje no tuvo éxito. El problema es el diagnóstico como ‘crisis 

financieraÂ’. El problema es un guisado tóxico de hipotecas, y su 

consecuencia es el envenenamiento de las finanzas. Volcar capital en los 

bancos no lo arregla", sostuvo Jamie Galbraith, economista de la 

Universidad de Texas.

 

  Galbraith y otros 120 economistas, junto a líderes sindicales, enviaron 

una carta a Obama, quien asumirá el 20 de enero, instándolo a gastar 

900.000 millones de dólares o más a partir de Año Nuevo para estimular la 

economía.

 

  "Esta crisis no tiene precedentes desde la Gran Depresión. Necesitará 

medidas sin precedentes", sostuvo Galbraith.

 

  Cifras del gobierno divulgadas el martes muestran que toda la economía 

prácticamente se ha estancado, y entre julio y septiembre creció a una 

tasa anualizada de apenas 0,5 por ciento. Se considera un crecimiento 

saludable del producto interno bruto (PIB) estadounidense cuando es de al 

menos tres por ciento al año.

 

  Las declaraciones de desempleo para la semana que terminó el 20 de este 

mes ascendían a 586.000, el número más alto desde noviembre de 1982, según 

informó el miércoles el Departamento de Trabajo.

 

  Unos 4,3 millones de desempleados en todo el país ya están recibiendo 

beneficios, y son apenas una fracción de todos los que carecen de trabajo 

estable, ya que hay restricciones para recibir esas subvenciones.

 

  El gasto público se redujo 0,6 por ciento en noviembre, luego del uno 

por ciento de octubre, señaló el miércoles el Departamento de Comercio.

 

  Más de dos millones de personas fueron despedidas este año, y se estima 

que 12,5 por ciento de las que antes tenían trabajo ahora están 

"subempleadas".

 

  "Estados Unidos se encuentra ahora oficialmente en una recesión que 

comenzó en diciembre de 2007. Japón y muchos países europeos ahora están 

en el mismo bote", dijo Behravesh, y añadió que los mercados en el mundo 

en desarrollo se "desacelerarán drásticamente".

 

  "Experimentamos un colapso fundamental en los mecanismos básicos de 

confianza y de intercambio en el corazón del sistema de créditos", señaló 

Galbraith.

 

  Obama ha dicho que quiere estimular la economía destinando cientos de 

miles de millones de dólares en proyectos de infraestructura con el fin de 

crear tres millones de nuevos empleos en dos años, además de adoptar 

recortes de impuestos y lanzar programas de alimentos y de asistencia a 

desempleados.

 

  "Mi administración estará absolutamente comprometida con las futuras 

familias de clase media y trabajadoras de Estados Unidos", afirmó Obama el 

domingo.

 

  Los ingresos de los trabajadores no se incrementaron durante los 

gobiernos de George W. Bush, entre 2000 y 2007, sino que cayeron unos 

2.000 dólares, dijo el presidente electo.

 

  Obama y el vicepresidente electo Joe Biden le están dando los toques 

finales al paquete, y trabajan con los líderes demócratas en el Congreso 

para presentar el proyecto de ley de manera que esté en el escritorio del 

nuevo presidente apenas entre en funciones.

 

  Biden dijo el domingo que se necesitan miles de millones de dólares de 

inmediato para evitar que la economía siga empeorando.

 

  "Cada economista con el que he hablado, desde los de derecha y 

conservadores hasta los de izquierda, y todos los que están en el medio, 

afirman que el alcance del paquete tiene que ser audaz y grande", dijo 

Biden a la cadena ABC.

 

  Mientras, el presidente de la asociación Trabajadores del Acero Unidos, 

Leo Gerard, quien también firmó la carta a Obama, señaló: "Hay un gran 

número de trabajadores molestos preguntándose por qué seguimos tirándole 

dinero a las personas que crearon el caos".

 

  "Vamos a tomar las calles si los republicanos intentan bloquear esto", 

dijo a periodistas.

 

  "Tenemos 850.000 miembros en dos países. Cualquier demócrata o 

republicano que intente poner un palo en esta rueda tendrá problemas en 

las próximas elecciones", alertó.

 

 

(FIN/IPS/traen-rp/aa/ks/na ip sp fe/08)