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Obama no asusta a halcones

Por Jim Lobe*

WASHINGTON,   (IPS)  – El presidente electo de Estados Unidos, Barack 
Obama, prometió un "nuevo amanecer" en la política exterior, marcado por 
un mayor énfasis en la diplomacia y en el multilateralismo, pero los 
neoconservadores creen que no habrá grandes cambios.

Obama subrayó que a todos los que eligió para integrar su futuro 
gabinete –entre los cuales se encuentra su rival en las primarias del 
Partido Demócrata, Hillary Rodham Clinton, como futura secretaria de 
Estado (canciller), y el actual secretario de Defensa, Robert Gates, que 
permanecerá en su cargo—comparten una "visión clave de lo que se necesita 
para proteger al pueblo estadounidense y asegurar la prosperidad dentro y 
la paz fuera del país".

  "Para hacer eso, tenemos que combinar el poder militar con una 
diplomacia fortalecida", señaló el lunes al hacer los anuncios, "y tenemos 
que construir y forjar alianzas más fuertes alrededor del mundo para no 
llevar la carga de estos desafíos sólo nosotros".

  La idea central mensaje, que había sido adelantado por un consejero de 
Obama no identificado al periódico The New York Times el lunes, fue 
repetida por los propios elegidos.

  "Sabemos que nuestra seguridad, nuestros valores y nuestros intereses 
no pueden ser protegidos ni promovidos (sólo) por estadounidenses", dijo 
Hillary Clinton, y añadió que la presidencia Obama marcaba un "nuevo 
esfuerzo para renovar el prestigio de Estados Unidos en el mundo como una 
fuerza positiva de cambio".

  La presentación del gabinete el lunes no logró frenar las 
especulaciones sobre cómo se traducirán los nombramientos en políticas 
específicas cuando la nueva administración entre en funciones el 20 de 
enero. Lo más urgente ahora es saber cómo el gobierno de Obama reaccionará 
ante la creciente tensión entre Pakistán e India luego de los atentados 
terroristas en la occidental ciudad india de Mumbai el 26 de noviembre.

  Obama también designó a James Jones como consejero de seguridad 
nacional, y a Susan Rice, ex asesora sobre África del presidente Bill 
Clinton (1993-2001), como embajadora estadounidense en la Organización de 
las Naciones Unidas (ONU).

  Para subrayar la prioridad que tendrán a partir de ahora la ONU y otras 
instituciones multilaterales, a Rice se le dará rango ministerial. Sin 
embargo, aún no está claro si se espera que la funcionaria someta sus 
decisiones a las de Hillary Clinton.

  Obama también hizo otras dos designaciones clave en materia de 
seguridad nacional: Eric Holder, vicefiscal general durante la 
administración de Clinton, fue designado titular del Departamento de 
Justicia, mientras que a Janet Napolitano, gobernadora del sudoccidental 
estado de Arizona y abogada especializada en temas de seguridad, se le 
encargó el Departamento de Seguridad Nacional.

  Obama no anunció a quién eligió como director nacional de inteligencia, 
un puesto clave en política exterior.

  Pero el lunes la mayor parte de la atención estaba concentrada en las 
tres principales designaciones en materia de política exterior: Clinton, 
Gates y Jones, todas fuertes personalidades cuyos puntos de vista son 
considerados más cercanos a la visión de los "halcones" (el ala más 
belicista en Washington) que a la línea de Obama.

  De hecho, esas designaciones causaron creciente preocupación entre 
algunos de los veteranos partidarios de Obama, que impulsaron su 
candidatura sobre todo debido a su abierta oposición a la guerra en Iraq, 
a diferencia de la postura no tan definida de Hillary Clinton.

  "Realmente se diferenció (en las primarias demócratas) con su oposición 
a la guerra en Iraq", señaló el analista en política exterior Christopher 
Preble, del Cato Institute.

  Varias figuras derechistas celebraron las designaciones, 
particularmente la de Clinton. "Estoy aliviado", dijo Richard Perle, ex 
asesor del gobierno de George W. Bush, al periódico The New Republic. 
"Contrariamente a las expectativas, no creo que veamos un gran cambio", 
afirmó.

   Los neoconservadores, que han desconfiado de los "realistas" (el ala 
más diplomática) como Gates y Jones, se mostraron entusiastas con la 
presencia de Hillary Clinton en el gabinete, subrayando que ella fue un 
"halcón" y quien más ha apoyado a Israel entre los candidatos demócratas.

  En los años 90, Hillary Clinton fue una de las voces más prominentes 
que llamaban a la creación de un estado palestino. Pero luego moderó su 
postura durante las elecciones para el Senado en 2000. Clinton representa 
al estado de Nueva York, con una gran colectividad judía.

  Al contestar preguntas el lunes, Obama indicó que se sentiría cómodo 
con la posibilidad de que sus secretarios de Estado discreparan con él y 
entre sí a la hora de definir las políticas, siempre y cuando reconozcan 
que la última palabra la tiene él.

  "Voy a permitir un vigoroso debate dentro de la Casa Blanca", afirmó, 
señalando que los gabinetes en los que "todos acuerdan en todo y no hay 
discusiones ni visiones discrepantes" han cometido serios errores en el 
pasado.

* El blog de Jim Lobe sobre política exterior estadounidense, y 
particularmente sobre la influencia neoconservadora en el gobierno de 
George W. Bush, puede leerse

(FIN/IPS/traen-rp/jl/ks/na ip sp fe/08)