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‘Un colapso en EEUU causará daños en todos lados’

 

 

 

 

SEATTLE, Estados Unidos,  (IPS)  – Mientras el Congreso legislativo 

de Estados Unidos discute cómo rescatar al precario sistema financiero 

nacional, los análisis del economista Dean Baker son material de consulta 

obligado.

Peter Costantini entrevista a DEAN BAKER

 

Baker codirige el Centro de Investigación Económica y de Políticas, 

organización de expertos independiente de partidos políticos con sede en 

Washington.

 

  Su libro más reciente es "The Conservative Nanny State: How the Wealthy 

Use the Government to Stay Rich and Get Richer" ("El Estado niñera 

conservador: Cómo los ricos usan al gobierno para seguir siendo ricos y 

enriquecerse").

 

  IPS dialogó telefónicamente con Baker el día 24.

 

IPS: Por televisión, el secretario del Tesoro (ministro de Hacienda) Henry 

Paulson parece alguien con quien uno podría sentarse a tomar cerveza. ¿Por 

qué no deberíamos confiar en él y darle los 700.000 millones de dólares 

que pide, y hasta un billón?

 

DEAN BAKER: No quiero poner en duda la integridad de Paulson, pero él fue 

presidente de Goldman Sachs. Aquellos a los que está rescatando son sus 

amigos. No hay que entregarle un cheque en blanco a nadie, pero 

particularmente no a alguien con sus antecedentes.

 

  ¿Acaso le daríamos a un ex presidente de (el sindicato del sector 

automovilístico) United Auto Workers  100.000 millones de dólares para un 

rescate de su industria, para que los gaste como mejor le parezca, aunque 

confiáramos en él? Cuando gastamos dinero público esperamos 

responsabilidad, especialmente cuando se trata de una intervención tan 

enorme.

 

IPS: Algunos consideran que esta crisis es pura táctica de miedo, que se 

debería dejar que el mercado escurra la industria financiera.

 

DB: Me haría feliz que la industria financiera se escurriera. La mitad de 

los bancos podrían quedar fuera del negocio y estaríamos bien. Pero la 

semana pasada casi colapsó el sistema de pagos en su totalidad. No quiero 

que la gente se vea imposibilitada de pagar sus cuentas, retirar dinero de 

un cajero automático o comprar pasajes de avión con una tarjeta de 

crédito.

 

  No descarto que eso haya sido orquestado. Pero realmente tenemos una 

situación en la cual los bancos no confían el uno en el otro, a tal punto 

que no se pueden realizar negocios de manera normal.

 

IPS: China posee una enorme cantidad de bonos estadounidenses. ¿Podría 

Estados Unidos presionarla para que ayude con este rescate?

 

DB: China tiene nuestros bonos a intereses extremadamente bajos, lo que 

ayuda mucho al rescate. Francamente, no sé por qué lo hace. Hasta donde 

sé, ya hemos negociado esto. No estamos en posición de pedirle más dinero 

a China. En realidad estaríamos mejor económicamente si no nos ayudara 

teniendo nuestros bonos.

 

  El dólar caería, lo que aumentaría nuestras exportaciones y reduciría 

nuestro déficit comercial, una de las fuerzas subyacentes de esta crisis.

 

IPS: ¿Qué clases de efecto ve usted que tenga esta crisis sobre, digamos, 

un cultivador de café en México o el obrero de una fábrica en Vietnam?

 

DB: Si hacemos de cuenta que el gobierno está actuando de la manera 

correcta, impediremos mucha inestabilidad financiera global, porque un 

colapso en Estados Unidos causaría daños en todos lados.

 

  Pero la economía de Estados Unidos se dirigirá a una recesión, así que 

eso va a reducir la demanda de exportaciones de todo el mundo, y los 

precios de muchos de estos productos se contraerán. Esto afectará al 

cultivador de café y a cualquiera que venda cosas a Estados Unidos o al 

mercado mundial.

 

  Pero si eso es compensado por un mantenimiento del acelerado 

crecimiento económico de China y otros países en desarrollo, tal vez el 

impacto no sea tan grande.

 

IPS: Si China, India y Brasil continúan creciendo, ¿usted cree que el 

poder económico de Estados Unidos pasará a estar en manos de estas 

economías?

 

DB: Bueno, ciertamente eso es parte de la historia. Estados Unidos ya 

venía creciendo de un modo mucho menos veloz que China, que no está por 

sobrepasar a Estados Unidos pero avanza muy rápidamente. Para muchos 

países, en especial en Asia oriental, la economía china ya es mucho más 

importante que la estadounidense.

 

IPS: ¿Qué medidas debería considerar el Congreso legislativo de Estados 

Unidos para ayudar a los propietarios de viviendas en peligro de desalojo?

 

DB: Hemos presionado para que los prestamistas privados intenten reducir 

los pagos hipotecarios, para que la gente pueda quedarse en sus hogares.

 

  Si resulta que la amortización del préstamo es de un monto demasiado 

elevado como para ser práctica y esa gente pierde la casa, deberían 

dejarla pagar una renta al valor del mercado. Denle la opción de quedarse 

allí como inquilinos por un periodo largo, cinco o diez años.

 

  Si esas dos salidas fallan, los prestamistas tienen una situación que 

no son capaces de manejar y no podemos esperar que los contribuyentes los 

subsidien.

 

IPS: Los demócratas han hablado de modificar la ley de bancarrota para 

permitir que los jueces reestructuren los pagos hipotecarios.

 

DB: Eso es de sentido común. Simplemente se estaría tratando una deuda 

hipotecaria como cualquier otra deuda, como si fuera la de una tarjeta de 

crédito o la que se contrae el comprar un automóvil. Hicimos eso hasta 

1991. Las deudas por tarjetas de crédito o compras de automóviles no 

suelen terminar en bancarrota, lo cual sucedería si se cambiara la ley.

 

IPS: En la medida en que se ayude a los propietarios de viviendas, ¿eso no 

hace viable nuevamente un gran endeudamiento?

 

DB: Sí, eso debería aumentar el valor de esta deuda de algún modo. Ésa es 

una de las motivaciones, absolutamente. Pero eso nunca será totalmente 

viable, porque lo esencial es que la gente debe más de lo que puede pagar.

 

IPS: ¿Y qué ocurre con los inquilinos cuyas viviendas son ejecutadas? ¿Hay 

alguna manera de ayudarlos?

 

DB: Deberíamos intentar asegurarnos de que si el propietario pierde la 

casa, sus inquilinos puedan quedarse allí al menos por lo que queda del 

contrato y algún periodo de gracia. Así no le pueden decir: "Bueno, la 

casa ha sido ejecutada. Váyase de aquí hoy."

 

   Incluso sin un contrato de arrendamiento, quienes alquilan deberían 

obtener algo así como un aviso con 90 días de antelación para que puedan 

hacer planes. Porque los inquilinos no tienen cómo saber si los dueños de 

sus viviendas están pagando las hipotecas.

 

IPS: A largo plazo, ¿qué regulaciones se necesita implementar para 

arreglar estos mercados?

 

DB: Primero demos un paso atrás. La Reserva Federal (Fed) permitió que la 

burbuja de la vivienda creciera. La burbuja podría haber sido atacada 

fácilmente, pero (el ex presidente de la Fed), Alan Greenspan, decidió no 

hacerlo. Si lo hubiera hecho, no habríamos tenido muchos de estos 

problemas.

 

  Más allá de eso, él fue totalmente abandonado en la implementación de 

muchas regulaciones. Todos saben que se hicieron muchos préstamos basura. 

Fácilmente se podría haber tomado medidas enérgicas. La omisión fue una 

negligencia increíble.

 

  En cuanto a la estructura más profunda de los mercados, tiene sentido 

asegurarse de que los emisores de valores con respaldo hipotecario tengan 

intereses en ellos, a fin de que no tengan un incentivo para extender 

préstamos basura y venderlos en el mercado secundario.

 

  Sin embargo, como cuestión práctica, no sé si los reguladores tendrán 

que hacer algo, porque no pienso que nadie vaya a comprar hipotecas de 

personas que no tienen una participación en ellas. En realidad, Wall 

Street tal vez desee la regulación, porque quiere que la gente crea en las 

bondades de las acciones que vende.

 

(FIN/IPS/traen-js-mj/pc/ks/na if qa ip fe/08)