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¿Significa la Pasión de Cristo algo en su Vida?

La Pregunta para mí y para ustedes es: ¿Podremos ahora nosotros vivir como Jesús vivió? ¡No todos podemos pisar la Tierra santa, pero todos podemos decidir vivir como Él vivió!

SAN ANTONIO, TX. — Miles y miles (estiman los organizadores alrededor de 20,000) de personas estuvieron presentes para observar la vigésima séptima caracterización de: “La Pasión de Jesucristo” organizada y producida  por algunos de los miembros de la Catedral de San Fernando bajo el liderazgo del Arzobispo José H. Gómez. Muchos turistas mexicanos que tienen esta semana de vacaciones y que visitan nuestra ciudad aprovecharon de este drama.

Entre las palabras previas al drama de la Pasión de Cristo destacaron las siguientes:

“Recientemente tuve la oportunidad de viajar a Israel y visitar Jerusalén, en un peregrinaje, pude andar y seguir el camino por la vía Dolorosa donde Jesús anduvo.

La Pregunta para mí y para ustedes es: ¿Podremos ahora nosotros vivir como Jesús vivió? ¡No todos podemos pisar la Tierra santa, pero todos podemos decidir vivir como Él vivió!

El Señor Jesús dijo: “EL siervo no es mayor que su Señor, entonces la Iglesia de Jesucristo esta dispuesta. Pregunto yo: ¿Es la iglesia de Jesús capaz de ser identificada con la causa de los pobres? ¿Es la iglesia de Jesús capaz de orar por los transgresores, de aquellos que nos persiguen y maltratan? ¿Somos capaces de recibir al forastero y al inmigrante como hermano?
Este es el testimonio que Jesús espera de nosotros al caminar en la jornada de este Viernes Santo. El Señor nos de esa capacidad, que Cristo nos instruya y que el Espíritu Santo nos dirija ¡Gracias sean al Señor, Gracias sean al Señor y Gracias sean al Señor!”

Los Inocentes, grupo musical de nuestra ciudad tuvo a su cargo las alabanzas en este servicio previo al drama.

Dieron lectura a una parte del libro de Hebreos, capítulo final del 4 y principios del 5 donde dice de forma sobresaliente que: “Jesús es el gran Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec”

Posteriormente otra oradora menciono el mismo tema que la anterior y refiriéndose al Libro de Hebreos señalando que por un lado se tiene a JESUS como el Sumo Sacerdote, pero por otro lado al convertirse en humano puede comprender nuestras debilidades. Jesucristo tiene el 100% cien por ciento puesto a nuestra disposición para escucharnos desde nuestro corazón y trabajar juntos con Él cuando oramos.

El rector de la Catedral de San Fernando, el padre David García realizo la oración tanto en castellano como en ingles de la siguiente forma:

“Señor Dios te damos gracias primeramente por el regalo de tu Hijo Jesucristo que vino a este mundo a enseñarnos como debemos amarnos el uno al otro, como debemos servir el uno al otro, como debemos recordar al mas afligido, al enfermo, a los pobres, los ancianos y los niños, todos los que necesitan nuestra ayuda, nuestro apoyo; ayúdanos Señor para que mediante la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo a entender el don de la salvación. Un don que cada uno debemos aceptar como parte del don que viene de nuestra fe, pero también aceptar como un desafío, un desafío para vivir nuestras vidas mejor cada día, para arrepentirnos cuando tenemos que convertir nuestros corazones, para que podamos seguir en ese camino de la cruz hasta llegar a la gloria de la resurrección.

La Pasión de Cristo

Ciro Barragan   ¡Atención Pueblo! ¡Atención Pueblo! Pilatos se hace presente para juzgar a Jesús llamado ‘Nazareno’
Viene Jesús con la muchedumbre que por un lado lo aman y por el otro quienes desean su muerte. Los soldados tocan con sus tambores el compás de la marcha rumbo al palacio de Poncio Pilatos…

El Gobernador Romano en Judea Poncio Pilatos -Pontius Pilate- (Víctor Villaseñor) fue quien permitió la muerte de Jesús luego de haber agotado todos sus recursos y haberles concedido a los judíos al asesino Barrabas en lugar del Mesías ante la obstinación de los sacerdotes israelitas quienes no comprendieron la magnitud de su gran error al condenar y sacrificar al redentor del mundo.

Ciro Barragán (Jesucristo) y Guadalupe García (Maria –madre de Jesús-) protagonizaron los papeles protagónicos de esta actuación pública que se inicio en medio del parque Milam, luego de terminar la primera etapa, caminaron e hicieron algunas paradas para realizar el ‘Via-Crucis’ rumbo a la calle Houston y Santa Maria para terminar en el frente de la Catedral donde se llevo a cabo la crucifixión.

Con lágrimas que brotaron de sus ojos, un espectador de la ‘Pasión’ manifestó unas cuantas palabras sobre este evento que atrae año con año a propios y extraños: “De nada sirve esta dramatización del sacrificio de Jesucristo si no le esta claro a la mayoría de la humanidad aceptar el mas grande regalo hecho por Dios para todos y cada uno de los seres humanos, ya que Dios permitió que su Único Hijo, fuera sacrificado con una angustiosa y cruel muerte para efecto de pagar con ello la culpabilidad de todos nuestros pecados para redimirnos y entonces luego de aceptarlo y confesarlo en forma personal viene la reconciliación con Dios por medio de Jesús.”

Hombres, mujeres y niños sacrificaron horas y horas durante dos meses para preparar esta actuación que dejo contentos a muchos feligreses, turistas y seguidores del Maestro Jesús. “Valió la pena tanto esfuerzo” dijo uno de los jóvenes soldados de este drama.

El rector de la Catedral de San Fernando, el padre David García manifestó que este evento es parte de la Semana Santa que se celebra a nivel mundial y que estos eventos son considerados por la iglesia como los más importantes para fortalecer la fe de los creyentes en Dios todo poderoso.

Juan Pérez dijo: “Comencé la Semana Santa asistiendo a la celebración del ‘Domingo de Ramos’ fui sorprendido porque ya no tuve la oportunidad de apreciar la representación que se hacia cada año aquí mismo en la Catedral.”

La mayoría de las personas que realizaron este drama que hoy vimos de la Pasión y muerte de Jesús, son los mismos que normalmente festejaban la entrada de Jesús a Jerusalén de forma triunfal, arriba de un borrico y gritando ‘Hosana, Hosanna, Hijo de David’ lastima que este año no realizó la representación.

¿Así sucedieron estos hechos, conforme a la Biblia? –Pregunto un asistente- Si, le contestaron. Precisamente con este acto las personas y los niños pueden tomar conciencia y conocer parte de la historia.

Recientemente el Arzobispo José Gómez publico una Carta Pastoral bajo el titulo: “La Misericordiosa Ternura de Nuestro Dios” aprovechando su segundo aniversario como arzobispo. Esta carta esta dirigida a los fieles de San Antonio y trata sobre el Perdón y la Reconciliación en la Vida Cristiana, y dice en su introducción así. **

Aun tengo en mi mente algunas de las escenas de la película realizada magistralmente por el actor y director irlandés Mel Gibson titulada: ‘La Pasión de Cristo’ estrenada en el año 2004 y que al ver y escuchar este drama en vivo, lo mezclo y de esta forma mi cuerpo y espíritu se conjunta para reflexionar y estudiar aun mas esta Semana Santa.

Pasión de Cristo

Cristo en Getsemaní    La Agonía en el Huerto (Lc 22, 39-46) “Va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: Sentaos aquí, mientras voy allá a orar. Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra,” y dijo: “Padre si quieres aparta de mí esta copa, pero no se haga mi voluntad sino la tuya. “Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra” (Mt 26, 36-37; Lc 22, 41-44).

 Cristo Flagelado    La Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo (Jn 18, 33, 19;1) (Pilato) “volvió a salir donde los judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en él (…). ¿Queréis, pues, que os ponga en libertad al Rey de los judíos? Ellos volvieron a gritar diciendo: ¡A ése, no; a Barrabás! (…) Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle” .

 Cristo y la corona   La Coronación de Espinas (Mt 27, 29-30) Los soldados “trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.”

 Cristo con la Cruz   Jesucristo, la cruz a cuestas y camino al Calvario (Mt, 27, 31; Jn 19, 17; Mc 15, 21) “Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle”. “Y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario”. “Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, (…) a que llevara su cruz.”

 Cristo Crucificado   La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor (Lc 23, 33-34, 44-46; Jn 19, 33-35) “Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron. (…) Jesús decía: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen (…). Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona (…). Jesús, dando un fuerte grito, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu y, dicho esto, expiró.” “Como le vieron muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.”

 (*) Hebreos 4 y 5

Jesús el gran sumo sacerdote

 14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
    15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

    16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
1 Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados;
    2 para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad;

    3 y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.

    4 Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón.

    5 Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo:
    Tú eres mi Hijo,
    Yo te he engendrado hoy.

    6 Como también dice en otro lugar:
    Tú eres sacerdote para siempre,
    Según el orden de Melquisedec.

    7 Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.

    8 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;

    9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;

    10 y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

(**) Carta Pastoral

1. Habiendo celebrado recientemente el segundo aniversario de mi instalación como su arzobispo, le doy gracias al Padre misericordioso por el privilegio de poder servirles. ¡Qué bendición son ustedes en mi vida y en mi ministerio! Su fe y esperanza en nuestro Señor Jesucristo me inspira cada día. En su amor, demostrado en muchos actos de caridad y misericordia, veo el poder del Espíritu Santo actuando en nuestro mundo.
Les escribo al inicio de esta Cuaresma con la esperanza de que juntos en este tiempo santo, podamos renovar nuestra fe y redescubrir la alegría de nuestra salvación, alegría que viene con el conocimiento del perdón de nuestro Señor. Experimentamos esta alegría de manera personal e íntima, cada vez que abrimos nuestros corazones a Jesús en el Sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación.

2. La Reconciliación es el corazón del Evangelio. Este es el significado y el fin de la obra de Cristo, obra que sigue en nuestros días a través del ministerio de la Iglesia. San Pablo nos dice “Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo” (2 Cor 5,19). El mundo se había alejado de Dios, se había distanciado de él por el pecado. Pero Cristo murió en la cruz por nosotros aunque seamos pecadores; y por esta inmensa prueba de su amor, hemos sido reconciliados con Dios.

Esta es la buena nueva del Evangelio. El Evangelio es un mensaje de reconciliación: por la Pasión y Resurrección de Cristo, Dios ha perdonado nuestras faltas y nos ha liberado del pecado y de la muerte.

Esta verdad significa que ya no somos esclavos de nuestro egoísmo y de nuestros pecados. Con la ayuda de Dios, podemos esforzarnos cada día por dejar atrás nuestra vida pasada y ser cada vez más como Jesús. Recibimos la gracia y el poder para vivir como hijos e hijas amados de Dios: para amar como Jesús amó; para dejar de lado todo tipo de envidia y división, para perdonar a nuestros hermanos y hermanas como él nos ha perdonado. Porque hemos sido reconciliados con Dios, no tenemos que perecer, sino que podemos alcanzar la vida eterna.