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Carlos Abascal: ¡santo súbito!

 

RODRIGO VERA

Por Rodrigo Vera / Revista Proceso

"Este texto viene publicado en el número 1678 de la revista Proceso, que está en circulación".

"El presidente de la Comisión para las Causas de los Santos, de la arquidiócesis de México, Gerardo Sánchez, se mostró sorprendido por la urgencia con que el grupo Provida, apoyado por organizaciones como los Caballeros de Colón y la Unión Nacional de Padres de Familia, solicitó que se inicien los trámites para la canonización del exsecretario de Gobernación Carlos Abascal Carranza, por haber "vivido plenamente su fe cristiana, sin abandonar sus principios y buscar siempre el bien común… Jamás renegó ni se avergonzó de Cristo…"
 

¡Santo súbito!"… "¡Santo súbito!"… es el clamor de muchos fieles católicos mexicanos, encabezados por el Comité Nacional Provida, que ya quieren ver en los altares al recién fallecido Carlos María Abascal Carranza, secretario del Trabajo y de Gobernación durante el sexenio foxista.

El martes 23, Provida solicitó al arzobispado de México que inicie el proceso de canonización del político panista, debido a que fue un varón virtuoso y congruente con su fe, por lo que merece estar en el panteón de los 30 santos mexicanos, entre ellos San Juan Diego y el mártir San Felipe de Jesús.

Jorge Serrano Limón, director de Provida y principal impulsor de la canonización, comenta entusiasmado:

"Don Carlos Abascal llevó una vida de santidad, de congruencia con su fe y muy frecuente en sacramentos. Merece estar en los altares. De ahí que le hayamos pedido al cardenal Norberto Rivera, arzobispo primado de México, la apertura de su proceso de canonización."

Aclara que si bien Abascal no fue mártir -ya que el martirio es una de las vías para aspirar a la santidad-, sí fue en cambio un hombre virtuoso:

"Nuestra solicitud va por el lado de sus virtudes, el otro camino para llegar a ser santo. En su vida familiar y en su desempeño como funcionario público, don Carlos jamás renegó ni se avergonzó de Cristo, como lo hacen muchos políticos mexicanos, que separan su vida de creyentes del ámbito público, en una incongruencia total.

"Es más, en las oficinas de Gobernación, don Carlos y sus funcionarios más cercanos solían rezar La oración del político, que él mismo adaptó. Siempre dijo: ‘Soy católico y Cristo es la única respuesta a todos los problemas’. Fue un ejemplo cabal de lo que debe ser un político cristiano."

-Pero el Vaticano exige que los aspirantes a santos hayan vivido sus virtudes en grado heroico, ¿hubo tal heroicidad en Abascal?

-¡Por supuesto! Pese a las presiones de este mundo ateo y hedonista, don Carlos llevó sus virtudes a grado heroico. Fue incomprendido y atacado sin misericordia por profesar su fe. Basta recordar los ataques que padeció cuando dijo que no quería que su hija leyera la novela Aura, de Carlos Fuentes, por inmoral.

"Le pongo otro ejemplo; Gobernación es una secretaría que siempre ha sido orgullo del jacobinismo, con antecedentes de proliferación masónica. Pues bien, Abascal estuvo ahí viviendo plenamente su fe cristiana, sin abandonar sus principios y buscando siempre el bien común. Fue el mejor secretario de Gobernación que hemos tenido. Los demás fueron grises, pertenecían a la izquierda rabiosa o respondían a intereses mezquinos."

-¿Cuáles fueron sus aportaciones en Gobernación?

-Bueno, resolvió problemas sindicales, así como el peligroso conflicto de los maestros que estalló en Oaxaca y que pudo haber desatado una violencia terrible. No hubo mayor violencia gracias a las gestiones de don Carlos.

"Pero sobre todo, resolvió el difícil proceso de las elecciones presidenciales de julio de 2006. El candidato Andrés Manuel López Obrador hacía un enorme berrinche, no aceptaba su derrota y nos estaba llevando al desorden social. Abascal no cayó en provocaciones y logró atemperar los ánimos con sabiduría."

Contra el aborto

Fechada el 22 de diciembre y entregada un día después al arzobispado de México, la solicitud formal de apertura del proceso de canonización está dirigida al cardenal Rivera Carrera, a quien se le dice textualmente:

Con todo el amor a Cristo y nuestra Santa Madre Iglesia, queremos pedirle, y si así usted lo considera conducente, iniciar el proceso de siervo de Dios, beatificación y canonización… de don Carlos María Abascal Carranza.

En siete puntos, Provida expone las "razones" por las que quiere llevarlo a los altares. En ellos se resalta su "vida de santidad" en el "ámbito personal" y en su matrimonio con la señora Rosa Martha Olascoaga.

Como "padre de familia", la petición enfatiza el "extraordinario ejemplo" que dejó Abascal a sus cinco hijos, a quienes educó "en la fe de la Iglesia y prácticas sacramentales". Fue un hombre -dice el texto- que cumplió con "sus deberes cívicos y políticos, de acuerdo con las exigencias del evangelio de Cristo". 

Prosigue:

Llevó una vida de santidad como político, al frente de las secretarías del Trabajo y Gobernación, respectivamente. Llevando una vida íntegra y valiente, dando ejemplo de congruencia y encarnando los valores que debe profesar todo político católico. Defendió la verdad y sus principios, con el riesgo de ser removido de su cargo, contra la legalización de la pastilla abortiva cuando la Secretaría de Salud la autorizó.

Sobre el activismo de Abascal contra el aborto, la petición indica que siempre defendió "la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Con magnanimidad impulsó el rescate de las mujeres y de sus hijos amenazados por la masacre del aborto. Cabildeó y coordinó múltiples agrupaciones a favor de la vida y la familia, y sobre todo trabajó incansablemente por la cultura de la vida cuando se legalizó el aborto en el Distrito Federal".

La carta concluye señalando que "por estos motivos… sugerimos a su eminencia… iniciar dicho proceso". La firman Serrano Limón y Rocío Gálvez de Lara, director y presidenta del Comité Nacional Provida, respectivamente.

Entrevistados en sus oficinas, una antigua casona de la colonia Anzures, ambos dirigentes aseguran que su petición prosperará:

"No vemos motivos para el rechazo. Existen todas las condiciones para iniciar el proceso, aunque seguramente será largo y llevará años. No importa, la Iglesia sabrá llevar la causa con seriedad. Pero había que empezar por el principio, que es precisamente hacer la solicitud que acabamos de entregar", asegura Serrano Limón.

Rocío Gálvez aclara que Provida hizo suyo el sentir de muchísimos fieles católicos que quieren ver a Abascal en los altares; de ahí que "a nuestra petición se sumarán más organizaciones, como los Caballeros de Colón o la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF)".

Efectivamente, el líder nacional de la UNPF, Guillermo Bustamante, adelanta a Proceso que su organización apoya la causa:

"Como padre de familia, líder empresarial y funcionario público, don Carlos Abascal fue siempre un hombre congruente. Me consta porque yo lo traté en los últimos 20 años de su vida. Por supuesto que apoyamos su canonización, pero ajustándonos a los tiempos que nos marque la Iglesia."

Aún está por verse qué otras organizaciones de laicos católicos apoyarán la canonización, ya que Abascal tuvo relación con muchas de ellas, durante su larga trayectoria como activista en contra del aborto.

Premura

La Comisión para las Causas de los Santos, de la arquidiócesis de México, será la instancia encargada de analizar la propuesta. 

Sorprendido por la premura con que se quiere abrir la causa, el sacerdote Gerardo Sánchez, presidente de esa comisión, comenta a este semanario:

"Esta urgencia me recuerda mucho aquellas manifestaciones de los primeros tiempos del cristianismo, cuando la gente quería que su mártires fueran santos de inmediato y exclamaban: ‘¡Santo súbito!… ¡Santo súbito!’. Una frase muy común que expresaba ese deseo popular. Todavía a la muerte del Papa Juan Pablo II, los fieles que pasaban frente a su cuerpo volvían a exclamar: ‘¡Santo súbito!’. Aquí ocurre algo similar."

-¿Qué hacer ante esto?

-Cumplir con el proceso, que es largo y complicado pero muy necesario. De lo contrario, cualquiera podría decir: ‘Mi abuelita es una santa’, pues sí, pero no para rendirle culto universal.

-Provida ya dio el primer paso al mandar su petición dirigida al cardenal. 

-Sí, está bien. Ahora el cardenal tendrá que mandar su respuesta por escrito. En ella les dirá si procede o no la apertura del proceso. Es importante señalar que para abrir un proceso se requiere que pasen por lo menos cinco años después de la muerte de la persona a quien se quiere canonizar.

-¿Se han hecho excepciones?

-Sí, las hay en la historia de los santos. Sucedió, por ejemplo, con el proceso de Juan Pablo II, o de la madre Teresa de Calcuta, que comenzaron antes de tiempo.

El padre Sánchez indica que ese lapso se fija con el fin de evaluar la fama de santidad de los aspirantes: "Aquí es básica la fama de santidad durante tres etapas: antes de la muerte, durante la muerte y después de la muerte".

-¿Por qué durante la muerte?

-¡Ah!, porque hay santos que, al morir, sus cuerpos exhalan una fragancia a rosas, como sucedió con Santa Teresita del Niño Jesús. Al morir el santo mexicano Rafael Guízar y Valencia hubo un desbordamiento del pueblo, que no tuvo límites. Son señales muy importantes que deben tomarse en cuenta. 

"Y ya después de muertos, la gente se vuelca a sus tumbas para pedirles favores y milagros. Hay gente que dice: ‘Yo toqué su tumba y me curé de una enfermedad’. Es algo extraordinario. Esto sucede con los mártires de la Cristiada. En fin, la fama de santidad debe trascender las épocas. Es lo que cuenta para la Iglesia.

"El caso contrario fue lo que sucedió con el padre Chinchachoma. Al arzobispado vinieron algunas personas queriéndolo canonizar. Se les recibió y se les escuchó. Pero después todo se apagó. La cuestión es que no se apague la fama de santidad, sino al contrario, que vaya iluminando más y más a la Iglesia." 

-¿Y cómo ve la fama de santidad de Carlos Abascal?

-No lo sé. Sólo puedo decir que fue congruente con su fe. La manifestó, no la escondió. Pero es lo que debe hacer cualquier católico. No veo nada extraordinario en eso. Incluso, no le tocó vivir en un ambiente desfavorable para demostrar la heroicidad de sus virtudes, como la persecución religiosa de la época cristera. En fin, me parece todo muy prematuro. Lo mejor es dejar que las cosas caminen con más naturalidad.

-Abascal fue muy cercano al cardenal Rivera y a la jerarquía católica, ¿podrá haber favoritismo hacia su causa?

-No. El cardenal no lo promoverá para santo por el hecho de haber sido su amigo. Sólo recibe y analiza pruebas. Eso sí, el cardenal es aquí el juez que decidirá si se abre o no el proceso. Quizá me pida que me reúna con las personas de Provida para tratar el asunto.

-Detrás de todo, ¿no hay la intención de sacralizar al PAN? 

-De ninguna manera. Un católico es un católico independientemente de su filiación política. Y hay gente virtuosa en todos los partidos políticos.

Lo cierto es que a los funerales de Abascal -muerto el 2 de diciembre por una complicación derivada de un cáncer estomacal- asistieron el cardenal Rivera y el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Carlos Aguiar Retes. Éste oficio la misa de cuerpo presente.

También estuvo el presidente Felipe Calderón, quien igualmente resaltó la congruencia del funcionario foxista: "Ojalá seamos capaces, quienes lo conocimos, de poder seguir su ejemplo y testimonio. Que descanse en paz Carlos Abascal", dijo el mandatario.

El expresidente Vicente Fox asistió a las exequias y dijo compungido: "Él está en el cielo y sigue con nosotros. Lo extrañaré".

Germán Martínez, dirigente nacional del PAN, estuvo presente en la ceremonia luctuosa junto con otros integrantes de la cúpula panista.

Prueba de fuego

El padre Sánchez señala que, de aceptarse la apertura del proceso, Abascal se convertiría de inmediato en "siervo de Dios". El siguiente rango sería el de "venerable" y lo concedería el Papa a través de un documento en el que haría constar que Abascal vivió sus virtudes en grado heroico.

Después vendría la beatificación -con la cual a Abascal se le podría rendir culto en México- y finalmente la canonización, con la que el político panista se convertiría en santo y objeto de culto en toda la Iglesia universal.

"Aquí ya interviene la infalibilidad del Papa, quien nos asegurará que efectivamente ya está en el cielo, gozando de la presencia de Dios", dice el encargado de la Comisión para las Causas de los Santos.

Si logra llegar a los altares, Abascal pasará a engrosar la lista de los 30 santos mexicanos que hay en la actualidad. Entre ellos San Felipe de Jesús, San Juan Diego, San Rafael Guízar y Valencia y 25 mártires de la Cristiada.

Hoy en día, la arquidiócesis de México tiene abiertas 28 causas de canonización. Hay sobre todo religiosos y religiosas, como la monja María Dolores Echeverría, tía del expresidente Luis Echeverría y cuyo proceso se encuentra todavía en la fase diocesana. Está el mártir y beato Miguel Agustín Pro, a quien sólo le falta la comprobación de un milagro para llegar a la santidad.

Advierte el padre Sánchez que a Abascal le espera una verdadera prueba de fuego, pues tendrá que realizar dos milagros para ser santo:

"Primero tendrá que hacer un milagro para ser beato. Y después, otro más para que el Papa lo canonice, en Roma."

A Serrano Limón no lo amilanan tantos requisitos:

"Es cuestión de tiempo. Hay que empezar a pedirle milagros y favores a don Carlos, que desde el cielo intercederá por nosotros."

-¿Usted ya le pidió un milagro?

-Sí, claro. Yo hablo con él y le digo: ‘Oye, Carlos, te pido con todo fervor que hagas que se derogue la ley que despenaliza el aborto en el Distrito Federal’. Humanamente, esto es imposible. Pero para don Carlos ya no hay imposibles