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Claroscuros del Papa Benedicto XVI frente a la homosexualidad

 

 


Por Rodrigo Rivera / Revista Proceso


MEXICO, D.F. – La comunidad catolica se encuentra sorprendida con las cxontradictorias posturas del papa Benedicto XVI, pues mientras prohibe a los homosexuales entrar a los seminarios, por otro lado impulsa la canozicacion de John Henry Newman, el cardenal homosexual ingles que se ha convertido en bandera de lucha del movimiento gay europeo.

 

El pasado jueves 30, el Vaticano dio a conocer el documento "Orientaciones para el uso de las copetencias de la psicologia en la admision y formacion de candidatos al sacerdocio", mediante el que pide rechazar a los seminaristas que presenten "identidad sexual incierta y tendencias homosexuales fuertemente radicadas".

 

Ese documento refuerza las disposiciones del Catecismo de la Iglesia católica y algunos documentos papales que, desde hace años, vienen condenando la homosexualidad.

Sin embargo, uno de los guías intelectuales de Benedicto XVI fue justamente el cardenal John Henry Newman, al grado que acaba de aparecer el libro Benedicto XVI y el cardenal Newman, de Peter Jennings, en el cual se detallan las influencias del prelado gay sobre el actual pontífice.

Durante 30 años, el cardenal Newman vivió con su amante, el padre Ambrose St. John, quien falleció en 1875. Newman moriría quince años después, pidió ser enterrado en la misma tumba de su querido Ambrose, al que –según él mismo dijo– "había amado con un amor tan fuerte como el de un hombre por una mujer". 
 

Los restos de la pareja gay descansan en una tumba de Rednall, un pueblo del centro de Inglaterra, a donde activistas en pro de los derechos de los homosexuales suelen ir a depositar ofrendas florales. Ex umbris et imaginibus in veritatem ("De las sombras y de las imágenes hacia la verdad"), reza el epitafio, interpretado como una alusión a su "salida del clóset".
 

Ahora, Benedicto XVI intenta hacer exhumar los restos del cardenal Newman para trasladarlos a la basílica de Birmingham, pues avanza sin trabas su proceso de canonización. Newman ya fue proclamado "venerable", un primer peldaño para llegar a la santidad. 


Protestas en Europa

Sin embargo, la intención de exhumar sus restos ha provocado fuertes protestas entre la comunidad gay europea. Peter Thatchell, activista de los derechos de los homosexuales británicos, declaró indignado:

"Esta profanación viola la voluntad expresa del cardenal de ser enterrado al lado de su amante. No sé si tuvieron relaciones sexuales, pero vivieron juntos y se amaron". 
 

El diario católico Church Times realizó una encuesta para saber qué porcentaje de sus lectores aprueba la exhumación. Sólo 20% la avaló. Por su parte, el Times equiparó las intenciones del Papa como la "violación póstuma de un alma sensible por otra salvaje". Mientras que el periódico francés Le Monde publico una crónica sobre el tema, escrita por Marc Roche, que tituló: "¿Monseñor Newman era gay?, ¡muy fuerte!".
 

Cuando Tony Blair, el exprimer ministro británico, acudió el año pasado a Roma para visitar a Benedicto XVI, le regaló al pontífice tres retratos del cardenal Newman, pues -declaró Blair– el célebre predicador inglés es "el pensador y escritor preferido" del Papa.
 

Hijo de un banquero, el cardenal Newman nació en Londres en 1801. Estudió en la Universidad de Oxford. Fue primero pastor de la Iglesia anglicana y luego se convirtió al catolicismo. Su afeminamiento causó escándalo en su época. Murió en 1890, a los 89 años. Sus escritos y sermones siguen todavía teniendo influencia, como sucedió durante el Concilio Vaticano II -realizado de 1962 a 1965–, donde se tomaron muy en cuenta sus aportaciones sobre la relación entre fe y razón, uno de los temas predilectos de Benedicto XVI.
 

¿Cómo es que el Papa condena a los homosexuales y, a la vez, promueve la canonización de una figura emblemática del movimiento gay? Es la pregunta que se hace la comunidad católica europea.