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Electorado musulmán a la intemperie

NUEVA YORK,  (IPS) .-  Los más de siete
millones de musulmanes de Estados Unidos son
votantes olvidados y discriminados por algunos
precandidatos presidenciales, pero pueden
resultar clave a la hora de las definiciones.

        Por William Fisher

    La razón por la cual los políticos se apartan
de esta comunidad es el temor a ser vistos como
"blandos en materia de seguridad nacional".

    El precandidato John McCain, del gobernante
Partido Republicano, actual senador por el
sudoccidental estado de Arizona, se ha convertido
en el emblema de la denigración de los musulmanes estadounidenses.

    Al ser consultado sobre la posibilidad de que
un musulmán se postulara a la presidencia, McCain
respondió que su fe cristiana probablemente
ofrecería una mejor guía espiritual que la de un seguidor del Islam.

    "Dado que esta nación fue fundada
principalmente sobre principios cristianos, ésa
es una decisión que el pueblo estadounidense
tendrá que tomar. Pero, personalmente, prefiero a
alguien que yo sepa que posee una base sólida en
mi fe", dijo en un discurso pronunciado en plena campaña electoral.

    McCain y su rival, Mike Huckabee, pastor
bautista que fue tres veces gobernador del
meridional estado de Arkansas, han sido las voces
más manifiestas contra los musulmanes. Pero el
tema parece ser abrazado de modo tácito por
prácticamente todos los aspirantes a la Casa Blanca, de ambos partidos.

    En Michigan, sitio de las elecciones
primarias republicanas esta semana, un empresario
musulmán dijo: "Ellos están desesperados por
demonizar a los musulmanes y al Islam. Intentan
apelar al poder de los prejuicios y el odio. Y
eso es estúpido. Todos saben que tenemos un
problema con el terrorismo. Centrémonos en cómo
hacerle frente, en vez de centrarnos en una fe o un pueblo".

    En la considerable comunidad de
estadounidenses musulmanes y árabes que viven en
Michigan, muchos comparten este punto de vista.
Sus integrantes se sienten atacados mientras los
candidatos buscan impulsar sus credenciales de
seguridad nacional con palabras que los
mahometanos dicen deshonran a su religión.

    En un reciente aviso televisivo de Rudy
Giuliani, ex alcalde de Nueva York, imágenes de
mujeres y hombres musulmanes indignados aparecen
en la pantalla mientras una voz advierte sobre "un pueblo pervertido".

    La mayoría de los musulmanes estadounidenses
aseguran no tener problemas en hablar de combatir
a los terroristas. Pero descubren que los
candidatos republicanos siempre equiparan al
Islam con el terrorismo y cruzan la frontera de la intolerancia.

    Entre los candidatos, la única excepción
parece ser Dennis Kucinich, del opositor Partido
Demócrata, congresista por el septentrional
estado de Ohio y ex alcalde de Cleveland. Él ha
llegado a los musulmanes estadounidenses
incluyendo las mezquitas en su gira electoral.
Pero sus posibilidades de ganar la nominación de
su partido se consideran nulas.

    Según Ibrahim Hooper, director de
comunicaciones estratégicas del Consejo de
Relaciones Estadounidense-Islámicas (CAIR, por
sus siglas en inglés), "debería estar claro para
cualquier candidato que los musulmanes
estadounidenses son un grupo clave de votantes
que desafían las etiquetas simplistas y mantienen
una línea independiente que debería ser tenida en
cuenta por todos aquellos que se postulan".

    Pero esto no está ocurriendo, opinó Corey
Saylor, director nacional legislativo de CAIR.

    "Los musulmanes estadounidenses son
básicamente conservadores. Votaron a George W.
Bush en 2000, pero se pasaron al demócrata John
Kerry en 2004, porque sintieron que sus derechos
y libertades civiles estaban bajo ataques "de
políticos que equiparaban Islam con terrorismo", dijo Saylor a IPS.

    Se desconoce la cantidad exacta de votantes
musulmanes en Estados Unidos. Pero Saylor señala
que una estimación conservadora puede hallarse en
la base de más de 400.000 datos que CAIR
desarrolló para una encuesta de actitudes de este distrito en 2006.

    CAIR destaca que hoy los votos de musulmanes
estadounidenses son vistos como potencialmente
flotantes en estados clave como el sudoriental de
Florida, el septentrional de Michigan, el central
de Illinois, el septentrional de Ohio, el
nororiental de Pennsylvania y el septentrional de Wisconsin.

    El perfil de la encuesta de 2006 reveló que
la mayoría de los musulmanes estadounidenses son
jóvenes, altamente educados, profesionales, de
clase media, orientados a la familia y diversos
desde el punto de vista religioso.

    Según el mismo estudio, no hubo una mayoría
clara en la membresía partidaria: 42 por ciento
dijeron considerarse demócratas, 17 por ciento se
definieron como republicanos y 28 por ciento
aseguraron no pertenecer a ningún partido.

    La encuesta también mostró que los votantes
musulmanes creen que el sentimiento
antiestadounidense en el mundo musulmán es un
problema serio, que solamente puede beneficiarse
de la perspectiva única de los musulmanes estadounidenses.

    En el actual ciclo electoral, los musulmanes
todavía evalúan a los candidatos, señaló CAIR.
Saylor reveló que un nuevo estudio de la
organización, de inminente publicación, indica
que casi la mitad de los votantes de la fe
islámica siguen indecisos sobre a quién elegirán como presidente.

    Pero Samer Shehata, profesor de política
árabe en la Universidad de Georgetown, piensa que
"los votantes musulmanes concurrirán en grandes
cantidades el día de las elecciones, posiblemente
más que cualquier otra vez en la historia de la nación, y con entusiasmo".

    Shehata dijo a IPS que espera que un gran
porcentaje de musulmanes estadounidenses apoyen
al senador demócrata Barack Obama por varias razones.

    Primero, la mayoría de los musulmanes
estadounidenses son negros. Segundo, Obama es
visto como más justo y equilibrado que Hillary
Clinton, por ejemplo, en lo relativo al conflicto
palestino-israelí. Tercero, Obama estuvo en
contra de la guerra de Iraq desde el principio, a
diferencia de Hillary Clinton.

    Omid Safi, profesor de estudios islámicos en
la Universidad de Carolina del Norte y uno de los
fundadores del movimiento de musulmanes
progresistas en Estados Unidos y Canadá, dijo que
la reticencia de los candidatos a hablar con
votantes islámicos está combinada con la profunda
desconfianza que profesan hacia los políticos los miembros de esta
comunidad.

    "Todos los candidatos hablan sobre los
musulmanes, pero muy pocos hablan con los
musulmanes", declaró a IPS. Si lo hicieran,
descubrirían que "los mismos asuntos de
educación, ambiente, economía, atención a la
salud, que afectan a todos los estadounidenses,
también afectan a los musulmanes" que residen en el país, agregó.

    Entre estos, sostuvo, "hay una profunda
repugnancia por la erosión de las libertades
civiles, las políticas de militarismo rampante,
la corrupción sistemática y la arrogancia que el gobierno de Bush ha
exhibido".

    Samar Jarrah, autora palestina-estadounidense
de "Arab Voices Speak to American Hearts" ("Voces
árabes hablan a los corazones estadounidenses"), aportó una nota más
optimista.

    Ella cree que los candidatos terminarán
reconociendo a la comunidad musulmana de Estados
Unidos y que la influencia política de la misma crecerá con el tiempo.

    "Es una batalla cuesta arriba, pero nunca
será tan dura como lo fue para los judíos, los
negros y las mujeres. Nuestros intereses como
musulmanes estadounidenses están entrelazados con
millones de estadounidenses a los que les importa
la Constitución y la justicia (también) en la
política exterior", manifestó a IPS.

    Jarrah cree que llegará un momento en que los
candidatos dejarán de sentir que "aprobar a un
grupo musulmán es (dar) un beso de la muerte".
(FIN/IPS/traen-js-rp/wf/ks/na sp ip hd cr pr/08)