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Hanukkah la fiesta de las luces y la rededicación del Templo

SAN ANTONIO, TX.- El pasado sabado 16 en el riverwalk de nuestra ciudad la comunidad judio-americana celebraron junto con nuestra comunidad la celebracion de la ‘Fiesta de las luces’ conocida como Januca o Hanukkah.

En diciembre del 2005 fue invitado de honnor para prender la luz o una de las siete lamparas el congresista federal por el distrito 28 Henry Cuellar asi como el concejal por el distrito uno Richard Flores.

A continuacion el articulo por el catedratico universitario Marrero:

Alrededor del 25 de diciembre en los hogares y lugares de culto Judíos se encienden consecutivamente durante ocho días igual número de velas especialmente dispuestas en un candelabro.

Se trata de Hanuká, la fiesta de las luces también mencionada en la Biblia como la fiesta de la dedicación.

En los tiempos ínter testamentarios una vez más los Judíos fueron amagados con la asimilación (muerte anímica, personal o colectiva) o con la total destrucción física. Los monarcas seleucidas, herederos de Alejandro el Grande, trataron de helenizar a la nación de Israel.

Uno, de lo más cruel y depravado, fue Antioco Epífanes. Él puso fuera de la ley la observancia del Shabath y la práctica de la circuncisión; obligó a los Judíos a ofrendar a los dioses griegos. Ordeno matanzas para aterrorizar a la población y finalmente intentó acabar con el culto desacralizando el altar. Para ello, ordenó sacrificar allí, frente al lugar santísimo una marrana.
Eso colmó la medida de los zelotas Hebreos quienes guiados por Judas Macabeo (el Martillo) y peleando una guerra de guerrillas, volvieron a capturar el Templo, venciendo a tropas mucho mejor armadas y entrenadas.

La tradición oral primero y después escrita en el libro apócrifo llamado de los Macabeos cuenta que, luego de limpiar el templo, Judas se dispuso a rededicar el altar, corazón mismo de toda la fe y los cultos judíos.

Había que encender las luces votivas pero las lámparas tenían que arder con aceite especial. El Macabeo encontró aceite kosher (apartado, consagrado) en cantidad limitada para un sólo día. Elaborar más aceite especial tomaría al menos ocho días. Y allí ocurrió de nuevo lo sobrenatural. En forma milagrosa la llama estuvo ardiendo todo el tiempo que tomó preparar aceite nuevo y consagrarlo.

De allí porque los Judíos celebran hasta hoy Hanuká, la Fiesta de las Luces o de la Dedicación.

Ocho luces, ocho días, una luz para cada día, más la fuente de donde se tomó el fuego para encender las demás, forman los nueve brazos de la Hanukía, candelabro especial que hasta nuestros días 21 siglos más tarde, se siguen encendiendo en algunos casos , no sólo como una tradición o costumbre sino en medio de los votos de rededicación de las almas para el servicio del Eterno.

En muchas lugares se ha malinterpretado esta fiesta diciendo de ella que es una festividad de consolación para los niños que quieren tener luces en sus casas,como las que observan en los árboles de navidad de los vecinos.

Esta percepción es equivocada. No se trata de un subterfugio, de una pieza de recambio para el alma de los pequeños Judíos.
En la época que históricamente ocurrió el levantamiento de los Macabeos, el Templo y su altar jugaban un papel fundamental para el pueblo Judío. El Templo representaba la presencia del Dios de Israel y el altar, donde se sacrificaban los corderos límpios y sin mancha, el sitio mismo de la propiciación, del rescate, del perdón.

La “multiplicación” del aceite pudiera parecer a simple vista un milagro menor, casi infantil . Sin embargo, el aceite era indispensable para la rededicación del altar ; sin él y la sangre que allí se derramaba, no había perdón de pecados.

Los Macabeos y sus sucesores observaron la importancia de la liberación que Dios había conseguido para ellos. Tener control, una vez más sobre el Templo significaba la posibilidad de pedir y obtener perdón por las faltas cometidas. Y no sólo eso, también y fundamentalmente la clara percepción de que, como promete el salmo 121: “He aquí no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel”

El reto, el amago siempre estará presente, y siempre la respuesta vendrá a su tiempo. El Eterno mismo, personalmente le prometió al patriarca Abraham que todo aquel que bendijera a su futuro pueblo sería bendito y maldito todo aquel que se atreviera a mal decir de Israel. De allí que no importa cuan grande sea el enemigo, o que qué tan poderosas las armas que se apunten contra la Hija de Zión, el que guarda a Israel no se adormilará ni aun cabeceará.

En los días que nos toca vivir, las unidades mecanizadas del Ejército de Defensa de Israel, juran bandera, empeñan su palabra y honor en la defensa del Estado de Israel, de sus tradiciones, sus hogares y su fe en otro sitio histórico (la fortaleza de Mazada) pero lo hacen el día de Hanuká. Recuerdan la gesta heroica de los Macabim y asumen así la responsabilidad que cada generación tiene que tomar en la defensa de lo que se considera justo y bueno.

Los que realmente aman y bendicen a Israel, harán lo que tengan que hacer en el tiempo apartado para ello, será un testimonio que verdaderamente hará la diferencia y romperá las barreras de separación entre los Judíos y los Gentiles.

Hanukkah
 
Rabbi Yossi Marrus The Dedication of the Temple, the Meaning of the Menorah, the Whirling Wonder of the Dreidel

Hanukkah, the Festival of Lights, is best known as the winter holiday when Jewish people light the "menorah" and exchange gifts.  Hanukkah — alternatively spelled "Chanukah" or "Hanukah" — commemorates the victory of the Jews over their Greek rulers in the mid-second century B.C.E.

Many, however, prefer to shift the holiday’s focus away from a military-victory celebration, in favor of the commemoration of the "Miracle of Lights."  According to the ancient story, when the Jews re-dedicated the Holy Temple, there was very little oil remaining to light the Temple menorah (or candelabra) — as the bulk of the lamp oil had been polluted.  But the oil that was only enough for one day, miraculously lasted eight days.  This is considered to be the origin of the eight-day celebration of Hanukkah.

The seven-branched menorah’s presence in the Holy Temple had been commanded in the Torah (the Hebrew Bible or Old Testament), where its construction from a single piece of gold is described in great detail.  It would seem that the nine-branched Hanukkah menorah — also called a "chanukiah" — is a tribute to the seven-branched menorah that was used in the Temple long ago.

In modern times, during this eight-day celebration, Jewish people across the globe light one menorah candle on the first night of Hanukkah, and add a candle each successive night.  In the world of contemporary judaica, "menorot" (plural of menorah) are crafted from a wide range of materials, and represent a wealth of varying ideas about the meaning of the holiday.

Tamara Baskin crafts menorot from fused glass, featuring themes ranging from whimsy to Jerusalem’s Old City.  Another Judaica style focuses on light-hearted wire sculpture.

Many artists have also designed beautiful, stylized versions of the "dreidel" — a four-sided spinning top used in a game children traditionally play to win chocolate coins, or Hanukkah gelt.  A contemporary art-piece dreidel (alternatively spelled "dreidle") is most often intended as sculpture, rather than for actual spinning and playing, and makes a wonderful Hanukkah gift.  The Gary Rosenthal’s design company produces some beautiful dreidels as well, crafted from mixed metals and fused glass.

Presidential Message: Hanukkah, 2002

I am pleased to send greetings to everyone celebrating Hanukkah, the festival of lights.

For eight days and nights, Hanukkah commemorates the rededication of the Holy Temple in Jerusalem and the ancient story of Israel’s courageous faith. In a victorious struggle against their oppressors, the Maccabees heroically overcame enormous odds to liberate the ancient kingdom of Israel. Hanukkah reminds us that faith can give us the strength to overcome oppression.

Today, the spirit of the Maccabees continues to live and thrive among the Jewish people and in the State of Israel.

During the eight days of Hanukkah, Jews throughout the world gather with family and friends to rejoice and celebrate. Each night, they light a branch of the menorah to commemorate the miracle of the lamp that, with only enough oil for one day, burned in the ancient Temple for eight days. The festival of lights culminates on the eighth night when all the candles burn in unity, symbolizing the eternal light of the Temple and the long-standing struggle of the Jewish people against adversity.

Americans join in thanking God for our blessings and renew our commitment to the values of faith, family, and community that make us strong. The candles of Hanukkah remind us that in the face of darkness, goodness will prevail.

Laura joins me in sending our best wishes for a joyous Hanukkah.

Tradition says the Jews found enough oil to burn for one day. But a miracle happened and the oil burned for eight hours. That has become the Hanukkah tradition of lighting the menorah.

Jánuca
 

El candelabro de 8 brazos, la Januquiá, en recuerdo del milagro del aceite, sobre el portón de una casa de Cracovia, PoloniaJánuca (×—Ö²× Ö»×›Ö¸Ö¼×”, y sin puntuación diacrítica ×—× ×•×›×”), llamada "la Fiesta de las Luminarias", es una festividad judía que se celebra por ocho días, y en la que se celebra la derrota de los helenos y la recuperación de la independencia judía a manos de los macabeos, y la posterior purificación del Templo de Jerusalén de los iconos paganos, del que se recuerda el milagro del candelabro, que ardió por ocho días consecutivos con una exigua cantidad de aceite.


Historia y tradición

 

La festividad de Jánuca evoca la época de la hegemonía helénica en Israel, iniciada con la conquista de Alejandro Magno, en el año 332 adC; y como tal, no se hace mención a ella en las Escrituras. Cuando se corona como rey de Siria a Antíoco IV Epífanes (175 y 164 adC), éste decide helenizar al pueblo de Israel, prohibiéndole así a los judíos poder seguir sus tradiciones y costumbres. Un grupo de judíos conocido como los macabeos, provenientes de la zona de Modi’ín, comenzaron a rebelarse contra los soldados griegos, ya que se negaban a hacer actos que iban en contra de su propia religión. Tuvieron una lucha difícil, y eran una minoría luchando contra el ejército griego, sin embargo sus estrategias, su decisión y fe les llevaron a lo que es el milagro de Jánuca, ganar pocos contra muchos. Cuando terminan la guerra, los macabeos regresan a Jerusalén a las sinagogas y las encuentran destruidas, ellos encuentran la menorá (un candelabro de siete brazos) apagado, y aceite para encenderlo un sólo día. Tardaron ocho días en tener listo más aceite y sin embargo ese poquito aceite que tenían mantuvo prendido la menorá durante los ocho días hasta que tuvieron más aceite.

Celebración

La fiesta de Jánuca se celebra durante ocho días, del 25 de kislev al 2 de tevet (o el 3 de tevet, cuando kislev cuenta con sólo 29 días). Durante esta festividad se prende una januquiá o candelabro de ocho brazos (más uno mayor). En la primera noche únicamente se prende el brazo mayor y una vela, y cada noche se va aumentando una vela, hasta el último día en el que todo el candelabro se enciende completo. Este hecho conmemora el milagro de que el aceite duró ocho días.

Es costumbre que los niños jueguen con un sevivon o pirinola. Este pirinola de Jánuca tiene cuatro caras, cada una de ellas con una letra en hebreo:

× ("Nun")
×’ ("Guímel")
×” ("He")
ש ("Shin") (en Israel: פ "Pe")
Las cuatro letras son las siglas de "Nes gadol halla sham" (en Israel: "Nes gadol halla po"), lo cual se traduce a Un gran milagro ocurrió allá (acá).

También se acostumbra comer levivot y sufganiot, tortas de papa y bolitas de masa rellenas de mermelada.

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Por Hebron Marrero