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La mujer que publicó sus cartas con Juan Pablo II dice que él lo quería así

 

Nacho Temiño


Varsovia,  (EFE).– Wanda Poltawska, la mujer que publicó las cartas que durante 

años le envió Juan Pablo II, se defiende de las críticas en una entrevista publicada hoy 

y asegura que el propio Karol Wojtyla quería que se diese "fe de la verdad", aunque estas 

revelaciones podrían retrasar su proceso de beatificación.

 

"Él quería que yo diera fe de la verdad, hablé con él de esto antes de su muerte. Él 

quería. Todo lo demás no me importa", dice Poltawska, buena amiga del Pontífice desde 

finales de los años cincuenta, como demuestra la intensa correspondencia que ambos 

mantuvieron durante gran parte de su vida.

 

Poltwaska, hoy una psiquiatra jubilada de 88 años, ha generado una gran polémica con su 

libro "Recuerdos de Beskidy", publicado hace algunos meses, donde se recogen sus memorias 

y se hacen públicas parte de las cartas que recibió de Juan Pablo II (Wadowice, Polonia; 

1920 – Ciudad del Vaticano; 2005) a lo largo de más de medio siglo.

 

Algunos miembros de la Iglesia Católica critican esta publicación, que consideran como 

una exageración de los lazos que realmente podían existir entre Wanda y Karol Wojtyla, y 

además lamentan que el libro aparezca precisamente ahora, en pleno proceso de 

beatificación, cuando los purpurados deben decidir la subida del Papa polaco a los 

altares.

 

Para el cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario personal de Juan Pablo II durante casi 40 

años, la publicación "está fuera de lugar y es inapropiada".

 

"Karol Wojtyla mantuvo relaciones con muchas personas que conoció en su juventud, pero 

otros decidieron mantener sus cartas y sus relaciones en la privacidad", insiste Dziwisz.

 

Pero Poltwaska se defiende de esta lluvia de críticas y asegura en una entrevista 

publicada hoy por el semanario "Tygodnik Powszechny" que ella no se ha apropiado de los 

"derechos" del Papa, y subraya que su libro no es una "novela", sino la publicación 

sincera de sus confesiones y las respuestas del Pontífice.

 

"Ibas paso a paso junto a mi sacerdocio, participaste desde hace tantos años en el 

descubrimiento del significado de estos valores, participaste de manera creativa. No 

puedes decir que no ves un lugar para ti", escribe Wojtyla en una de sus cartas remitidas 

a Wanda.

 

"Fue bueno poder escuchar por teléfono tu voz y la de Andrzej y Marian, me alegro de que 

vengáis aquí. Espero poder encontrarme con vosotros, contigo, no en grupo sino en un 

ambiente familiar, aunque sea por un rato", dice en otra de las epístolas recogidas en 

"Recuerdos de Beskidy".

 

Aunque aparentemente no hay nada en esta correspondencia que pueda malinterpretar la 

amistad conocida que existía entre ambos, su publicación podría retrasar la beatificación 

del Papa, según ha especulado la prensa, ya que la Congregación para la Causa de los 

Santos debe analizar cualquier nuevo documento relacionado con la vida de Juan Pablo II, 

incluyendo estas cartas.

 

Wanda Poltwaska, a quien el Pontífice polaco llamaba cariñosamente "hermana", conoció al 

joven Wojtyla en Cracovia a finales de los años 50.

 

El entonces joven sacerdote pronto se convirtió en su guía espiritual y su amigo, gracias 

a quien Wanda superó el trauma creado por su internamiento en un campo de concentración 

durante la II Guerra Mundial, logrando encontrar la ansiada paz.

 

El lazo entre ambos fue creciendo con el tiempo, tal y como atestiguan las numerosas 

cartas y el contacto que a lo largo de su vida mantuvieron, algo que nunca escondieron y 

que incluyó visitas de Poltwaska y su marido al Vaticano y a la residencia papal en 

Castel Gandolfo, una intensa amistad que atestigua ahora la correspondencia publicada.

 

Wanda Poltwaska siempre ha sido una devota católica, y como doctora en psiquiatría 

participó activamente en la vida de la Iglesia y en diferentes movimientos provida en 

Polonia. EFE

 

nt/jcb/ibr