MyCityLinked

Browse By

MyCityLinked

Libertad de expresión anticatólica

MELBOURNE,  (IPS)  – Mientras jóvenes católicos de todo el mundo 

celebran en Sydney, otros australianos celebran la eliminación de una 

polémica norma que ordenaba represión y multas a participantes en 

protestas convocadas por la no gubernamental Coalición No al Papa.

Por Stephen de Tarczynski

 

La Corte Federal de Australia resolvió el martes –cuando comenzaron este 

año las celebraciones del Día Mundial de la Juventud, que concluirán este 

domingo– anular la prohibición de "molestar" a quien concurra al festival 

organizado por la Iglesia Católica.

 

  El fallo fue aplaudido por organizaciones de derechos humanos. Rachel 

Evans, de la Coalición No al Papa, lo describió como "una importante 

victoria para el movimiento de protesta".

 

  Según la regulación dispuesta por la gobernadora de Nueva Gales del 

Sur, Marie Bashir, quienes, según las autoridades, molestaran a los 

participantes del Día Mundial de la Juventud se arriesgarían a ser 

arrestados y a multas de hasta 5.500 dólares australianos (5.343 dólares 

estadounidenses).

 

  El tribunal ordenó enmendar la cláusula que asignaba a cualquier 

miembro de la policía, del Servicio de Emergencia Estatal o del Servicio 

de Incendios Rurales del sudoriental estado de Nueva Gales del Sur la 

facultad de resolver quiénes causarían "molestia o inconveniencia a los 

participantes" del Día Mundial de la Juventud en el área que se asignó a 

las celebraciones.

 

  La Corte advirtió que la cláusula era inválida, y eliminó la referencia 

a las "molestias".

 

  "Interpretamos la Ley del Día Mundial de la Juventud con la presunción 

de que no fue intención del Parlamento que sus reglamentación impidiera o 

interfiriera con el ejercicio de la libertad fundamental de libre 

expresión", declararon los jueces.

 

  La controvertida regulación fue comparada con la legislación aprobada 

el año pasado en ocasión del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico 

(APEC) –también realizado en Sydney–, a la que activistas consideraron 

violatoria de las libertades democráticas.

 

  Antes del fallo, Evans dijo a IPS que la Coalición seguiría adelante 

con su marcha de protesta, fijada para este sábado, independientemente del 

resultado.

 

  Entre otras organizaciones, participan en la Coalición la Sociedad 

Humanista de Nueva Gales del Sur, Acción Comunitaria contra la Homofobia y 

la Asociación Nacional Secular Australiana.

 

  "Por supuesto, la multa nos preocupa, pero pensamos que el derecho a 

expresar nuestro punto de vista cuando el Papa está aquí", señaló Evans.

 

  El papa Benedicto XVI se encuentra en Australia para participar en el 

Día Mundial de la Juventud, que finalizará con una misa oficiada por el 

pontífice. Su inminente discurso es descrito por los organizadores como 

"una invitación del Papa a la juventud del mundo para celebrar su fe".

 

  Más de 200.000 peregrinos de todo el mundo se encuentran en Sydney para 

estas jornadas. La Coalición No al Papa la considera una oportunidad para 

protestar contra las posiciones de la Iglesia Católica sobre la 

anticoncepción, la diversidad sexual y los derechos reproductivos, entre 

otros asuntos.

 

  "Le brindamos un servicio a la juventud católica. Le vamos a hablar 

sobre salud sexual, sobre intolerancia y sobre por qué una plataforma de 

justicia social debería incluir un componente contra la intolerancia", 

dijo Evans.

 

  La Coalición planifica repartir condones a los jóvenes católicos el fin 

de semana. Evans cree que esa acción no causará molestias entre los 

feligreses.

 

  "Si alguien no quiere recibir un condón, no tiene por qué hacerlo. Si 

alguien no quiere comprometerse en una discusión sobre por qué los 

condones salvan vidas y por qué la intolerancia mata, no tiene por qué 

hacerlo", argumentó.

 

  El Día Mundial de la Juventud está envuelto en controversias.

 

  El arzobispo católico de Sydney, George Pell, está envuelto en una 

disputa por el modo en que manejó de la violación reiterada de un niño por 

parte de un cura. Los padres de dos niñas violadas por otro sacerdote 

llegaron a Sydney desde Londres, y solicitaron una entrevista con el Papa.

 

  La organización Homeless Voice, que protege a quienes carecen de hogar, 

alegó que las autoridades obligaron el traslado de unas 130 personas de 

los lugares en los que habitualmente pernoctaban.

 

  Un foro católico de homosexuales y lesbianas –que los organizadores 

del Día Mundial de la Juventud intentaron impedir– se realizó sin el 

apoyo oficial de que gozó la celebración católica.

 

  La policía de Nueva Gales del Sur le advirtió a la organización de 

Melbourne Broken Rites –que apoya a víctimas de abusos sexuales 

relacionados con la Iglesia– que, de protestar, infringiría la nueva ley.

 

  Evans dijo que la Coalición también recibió pedidos policiales 

información sobre las protestas que planificaban, que fueron respondidos 

en detalle.

 

  Pero aunque los manifestantes ahora pueden "molestar" a quienes se 

encuentren en áreas reservadas al Día Mundial de la Juventud sin temor a 

ser arrestados o multados, las preocupaciones por la implementación de la 

norma no se esfumaron.

 

  Todavía se arriesgan a correr esa suerte si se considera que son 

"inconvenientes".

 

  De hecho, algunos manifestantes que manifestaban su rechazo a los 

sacerdotes católicos acusados de pedofilia fueron retirados este viernes 

del lugar en que se concentraron, frente a la catedral de Sydney.

 

(FIN/IPS/traen-js-mj/sdt/rdr/ap ip cr hd cs fe/08)