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Lecciones de narcomoralidad

 

Editorial EL UNIVERSAL / El Universal 

 

 

Lo que nos faltaba ver. Un llamado de los narcos para pedir al jefe del Estado mexicano que la PFP y la SIEDO no fabriquen más culpables, no se metan con sus familiares ni ataquen a personas inocentes. Proponen diálogo, negociación y consenso con el gobierno de la República. Piden guerra limpia y punto. El criminal que da clases de civismo a la autoridad. Ese es el papel asumido el día de ayer por Servando Gómez, mejor conocido como La Tuta, uno de los principales líderes de La Familia.
 

Los cárteles mexicanos están mutando para convertirse en otra cosa. Ahora también trafican con armas, cobran impuestos privados a cambio de seguridad y hasta proveen de opciones espirituales para sus seguidores. Como organización buscan competir y ganarle su lugar al Estado y a otras instituciones de la sociedad.
 

Sorprende su estrategia de comunicación. Según el señor Gómez, La Familia es respetuosa con el Presidente, con las Fuerzas Armadas y con la población en general. En cambio, tiene como enemigos jurados a los cuerpos policiacos.
 

En 2006, el presidente Felipe Calderón fue el primero en utilizar el concepto de “guerra” para explicar públicamente el ataque a esta forma de criminalidad. Ahora esas mismas organizaciones delictivas exigen ser tratadas por el Estado como “ejército regular enemigo”, sujetas y protegidas por las convenciones internacionales y los principios civilizados mínimos de toda guerra: no a la tortura, no a las desapariciones, no a los asesinatos.
 

¿Qué ha sucedido durante los últimos años en México para que un nefasto delincuente se atreva a llamar a cuentas al gobierno nacional?
 

La única forma que tiene el Estado mexicano para ganar esta guerra es demostrar la superioridad moral que le otorga el imperio de la ley y el respeto irreductible a los derechos humanos.
 

Comentario al Editorial de El Universal.

 

En el periódico El Universal en su editorial titulado: Lecciones de narcomoralidad, establece al final una sentencia en la que plenamente coincido: “La única forma que tiene el Estado mexicano para ganar esta guerra es demostrar la superioridad moral que le otorga el imperio de la ley y el respeto irreductible a los derechos humanos.” De aquí para adelante es necesario que el Presidente Felipe Calderón Hinojosa de una muestra de ello. 
 

Nuestro pequeño periódico aquí en San Antonio, Texas, en EUA, le solicito apenas diez segundos del primero de diciembre del 2006, conforme al articulo octavo constitucional una entrevista Uno a uno al Presidente Calderón, dándole como plazo para realizarla su periodo de gobierno, es decir del primero de diciembre del 2006 al 30 de noviembre del 2012; no le condicionamos ni el lugar ni el día ni la hora. La única condición que le establecí es que no podía ser en la nación en que nací, ya que por ahora, por mi condición de ‘indocumentado’ no puedo regresar porque perdería la oportunidad de legalizarme en esta nación que me abrió sus puertas, aunque algunas de sus autoridades no me hayan concedido el asilo político por la doble moralidad con la que juegan; y mucho menos luego de que El Universal en uno de sus editoriales recientes me haya permitido señalar a los actuales miembros del Congreso mexicano como ‘rateros’ ya que unos pocos nos han robado y los otros son cómplices con su silencio. ¿Creen que tengo garantías para estar en México?

Ayer recibí la primera carta del gobierno federal firmada por el Licenciado Octaviano Liceaga Zermeño de la Presidencia de la República, en esta oficio (QR-02/0479/2009) me informa que han abierto finalmente un expediente No. SO-0003/2009 para atender nuestra solicitud de entrevista.

Como ustedes ven la burocracia finalmente movió un dedo y en tres años ya abrieron un expediente; esperamos que no se tarden los otros tres años en leer la solicitud de entrevista, porque podría pasar lo que con el Ex—presidente Vicente Fox, que en sus seis años de gobierno nunca atendió a nuestra petición. Cuando tuvimos la oportunidad de hablar directamente con el ciudadano Fox aquí en San Antonio, le pregunté si alguna vez en sus seis años de gobierno sus colaboradores le habían informado de nuestra solicitud. ¿Cuál creen que fue su respuesta o sus respuestas? Los voy a dejar como en la novelas… ¿intrigados, verdad? Un poco de misterio… En el año 2007 los miembros del congreso mexicano a través de su representante que se presentó en el Foro Migratorio, aceptó en su nombre varios compromisos que no cumplieron, por ello ahora hemos decidido darles vida a estos acuerdos pero sin ellos y estarán pronto a la vista del público en general en el sitio de Internet: www.reformamigratoria09.com (Por ahora en construcción)

 

Finalizando con el tema que nos trajo aquí, estoy de acuerdo en que si es una ‘guerra’ existen dos bandos, los ‘buenos’ y los ‘malos’. Como en la guerra civil norteamericana, los del ‘norte’ contra los del ‘sur’ o en el México independentista, los ‘españoles’ vs los ‘criollos’. 

 

Un ejemplo mas claro es el protagonizado hace una década entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional vs. El Ejército Mexicano. En un principio no quisieron dialogar y al final el gobierno federal tuvo que aceptar un dialogo. El EZLN demandó en un principio un Gobierno Provisional. Desde Nueva York y San Antonio les envíe varios mensajeros y nunca nos contestaron, yo como Presidente Provisional de México en el exilio, le informé al EZLN que ya existía un gobierno provisional; como no hicieron caso a mis enviados, me vi en la necesidad de filtrarme junto con el veterano de Viet-nam Rubén Morales entre los dos ejércitos, y cuando estuve en el cuartel general de los zapatistas y le mande decir al ‘Sub-Comandante’ Marcos que yo era el ‘Comandante’ aunque provisional pero al fin comandante del ejercito mexicano y que tenía como única orden, organizar al pueblo por la vía pacifica para sacar de Palacio Nacional al usurpador Carlos Salinas de Gortari.

 

Los zapatistas cuando burle su seguridad y me subí a su atalaya para quitarles su bandera y colocar en cambio la bandera mexicana, se enojaron, por radio enviaron por mi, me bajaron a golpes e insultos y me expulsaron de Guadalupe Tepeyac para no dejarme hablar en su primera Convención Nacional, lo demás ya es historia. 

 

Es mejor que el estado mexicano dialogue en forma pública por medio de una comisión incluyente de la sociedad mexicana junto con funcionarios del gobierno y evitar continúen las atrocidades de ambos lados que dicen los narcotraficantes y el gobierno que se están cometiendo.  Arquitecto Rodolfo Macias Cabrera. [email protected]