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Panistas disidentes concluyen ayuno luego de amenazas

 

 

Por ÁLVARO DELGADO / Revista Proceso

MEXICO, DF,  (apro).– Dos sujetos altos, vestidos de negro, se aproximaron anoche a la entrada de la sede del Partido Acción Nacional (PAN) y, a gritos, advirtieron a los dos militantes que en ese sitio mantienen una huelga de hambre desde hace ocho días: "¡Si no se van, hijos de la chingada, les vamos a partir la madre!"

 

         La amenaza es parte de una escalada de hostigamiento y represión contra los panistas Alejandro Díaz Díaz Barriga y María de los Ángeles Flores Mata, quienes decidieron recurrir a una huelga de hambre para protestar por la imposición del candidato de su partido a alcalde de San Mateo Atenco, Estado de México, Sergio Fuentes Vázquez, un perredista con antecedentes penales.

 

         Como parte de este clima represivo se registró, también ayer, la presencia dentro de la sede del PAN de guardias de seguridad de la empresa Consorcio de Seguridad, que los manifestantes aseguran es propiedad de Rodrigo Vilchis Macedo, candidato a regidor en Metepec y acusado de extorsión cuando se desempeñaba como subdirector de Normatividad de Atizapán.

 

         "Esta actitud nos hace entender que nos van a reprimir de forma violenta", dicen los ayunantes y sus acompañantes en una carta enviada hoy por la tarde a Germán Martínez, presidente del PAN, a quien comunican también que, después de hacer un análisis, levantarán la huelga de hambre.

 

         "Nosotros no estamos en contra del PAN, al contrario, queremos que la doctrina panista sea la que motive el actuar de nuestros dirigentes, que no se siga cayendo en dedazos, amiguismos, la posible venta de cargos de elección, que le han hecho mucho daño al país", puntualizan los inconformes en la carta entregada, a las 17:26 horas, en la Oficialía de Partes.

 

         Al respecto, Alejandro Díaz Díaz Barriga, quien se mantiene en huelga de hambre desde 11 de mayo, explica que la decisión de deponer su movimiento obedece a que era inminente la violencia contra ellos, después que fueron escalando las acciones de hostigamiento y represión. 

 

"Además de la huelga de hambre, que pone en riesgo nuestra salud, obedece a la serie de amenazas que ha habido, y tememos que nos pase algo", dice el panista.

 

         Desde ayer mismo, al constatar que había elementos de la empresa de Vilches Macedo, se preveía que podían ser desalojados y por ello se le envió a Martínez una carta, en la que advierten: "La actitud de esta persona y otras personas que lo acompañan nos hace entender que se va a reprimir en forma violenta esta manifestación de ideas."

 

         Y enseguida añaden: "Le pedimos que se respete la libertad de expresión y no sean reprimidas las ideas, responsabilizándolo de cualquier agresión a nuestras persona, familia y bienes."

 

Sostienen que la protesta cumplió su objetivo de llamar la atención de los ciudadanos, incluidos los panistas: "Hubo mucha solidaridad de la gente y de los militantes del PAN, porque en muchos estados pasa lo mismo. Tenemos que regresar a los orígenes, que no haya dedazo".

 

–¿Qué respuesta hubo de la dirigencia?

 

         "Nunca hubo respuesta. Se cerraron al diálogo. Es muy lamentable para la militancia que nos traten de esa forma. Por eso no tiene caso poner en riesgo nuestra salud. Esto lo platicamos y, ante la serie de agresiones, mejor levantamos la huelga de hambre".

 

         A las diez de la noche desmantelaron las dos casas de campaña, donde dormían y también orinaban, ya que la dirigencia del PAN les prohibió usar los sanitarios y el portátil que solicitaron a la delegación Benito Juárez jamás les fue llevado.

 

         En cambio, así como ayer personal de la delegación panista instruyó a vendedores de fruta y tacos de canasta a instalarse frente a los huelguistas, para antojarlos y romper su movimiento, hoy otro "taquero" se instaló en el lugar.

 

         Y como no hubo quién consumiera su producto, se fue. Lo reemplazó un organillero que entretuvo a los manifestantes.