MyCityLinked

Browse By

MyCityLinked

Tensión e incertidumbre

 

 

Por Raúl Gutiérrez


SAN SALVADOR,  (IPS)  – La campaña para las elecciones 

presidenciales de este domingo en El Salvador llegó a su fin en la 

medianoche del miércoles, enturbiada por señalamientos de irregularidades 

y una intensa propaganda de "miedo", que podrían influir en los 

resultados.

 

Si bien lo que se palpa en el ambiente favorece al candidato Mauricio 

Funes, del izquierdista y opositor Frente Farabundo Martí para la 

Libración Nacional (FMLN), la suerte aún no está echada, dijo a IPS el 

historiador Raymundo Calderón, decano de la Facultad de Ciencias y 

Humanidades de la estatal Universidad de El Salvador.

 

  Según Calderón, la campaña de miedo a un eventual triunfo del ex 

guerrillero FMLN, promovida por la gobernante y derechista Alianza 

Republicana Nacionalista (Arena) y estampada en el lema "Yo no entrego a 

mi país" podría inclinar la balanza a favor de su postulante Rodrigo 

Ávila.

 

  El catedrático hizo referencia a programas televisivos en los que se 

afirma que si ganara el FMLN, El Salvador caería bajo el influjo del 

presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con imágenes que han saturado los 

medios de comunicación y las calles, incluso con fotografías montadas de 

Funes y el mandatario sudamericano.

 

  El último fin de semana, los dos partidos realizaron los actos finales 

de sus campañas.

 

  El FMLN concentró unos 150.000 simpatizantes, a quienes Funes llamó a 

"defender el voto" y a denunciar cualquier irregularidad, en referencia a 

la supuesta práctica de la Arena de contratar ciudadanos extranjeros, 

sobre todo centroamericanos, para que emitan sufragios fraudulentos a 

favor del partido gobernante, como se había denunciado en los comicios 

municipales y legislativos de enero.

 

  El aspirante izquierdista también fustigó a Ávila por no haber aceptado 

debatir en un programa organizado para el 5 de marzo por la televisora 

estadounidense de noticias CNN.

 

  "Construiremos un gobierno de unidad nacional, el cambio es una 

necesidad imperiosa", exclamó Funes, ex periodista de televisión, a sus 

seguidores en la alameda Juan Pablo II, que atraviesa la capital de este a 

oeste.

 

  En tanto, la Arena reunió a unos 50.000 militantes en el estadio 

Cuscatlán, donde Ávila ofreció apoyar a quienes están "agobiados" 

económicamente.

 

  "Para mí es inaceptable que haya familias sin acceso a la energía 

eléctrica y agua potable y que todavía haya salvadoreños adultos que no 

pueden leer", dijo el candidato, dos veces director de la Policía Nacional 

Civil, que aspira a conducir un quinto gobierno de la Arena, que controla 

el Poder Ejecutivo desde 1989.

 

  El también presidente de la Arena llamó a "defender el sistema de 

libertades y a derrotar la de ser un peón más del delirio totalitario de 

Hugo Chávez".

 

  El Tribunal Supremo Electoral (TSE) espera que unos 4,2 habilitados 

para votar acudan a las urnas este domingo.

 

  Una encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública, realizada 

entre el 1 y 15 de febrero, otorgaba a Funes 49,3 por ciento de intención 

de voto sobre 31,7 por ciento para Ávila, es decir, una ventaja de 17,6 

puntos porcentuales aunque 14,3 por ciento de las personas consultadas se 

abstuvieron de declarar por quién votarían.

 

  Jeannette Aguilar, directora del Iudop, dijo a IPS que aún no se podía 

establecer quién ganaría las elecciones ya que Arena cuenta con todo el 

aparato estatal a su disposición.

 

  El peruano Rafael Roncagliolo, sociólogo, periodista y consultor 

electoral que visitó El Salvador a principios de marzo, describió la 

campaña de miedo contra el FMLN en los medios de comunicación como "atroz 

y denigrante".

 

  José Ramos, un agente de seguridad privada de 41 años, considera que la 

contienda podría ganarla cualquiera, pero se pronunció por un "cambio para 

el beneficio de nuestros hijos".

 

  Otro ciudadano, Raúl Ayala, de 76 años, se mostró a favor de Arena para 

mantener las "libertades y ser un país soberano".

 

  Esta semana, unos 140 académicos de Estados Unidos y América Latina 

enviaron una carta a la secretaria de Estado (canciller) de Estados 

Unidos, Hillary Rodham Clinton, exhortando a su gobierno a rechazar "las 

campañas publicitarias que infunden el miedo y temor", y a declarar que 

está "dispuesto a trabajar" con cualquier fuerza política que triunfe en 

las elecciones.

 

 En la misiva, los firmantes aseguran que el TSE tiene deficiencias 

"estructurales y tan graves que podrían inclinar la balanza a favor del 

partido" gobernante y que, al igual que otras instituciones y principales 

medios de comunicación, está favoreciendo a la Arena.

 

  Organizaciones de la sociedad civil han denunciado que funcionarios 

públicos y empresarios han exigido a sus empleados, con amenaza de 

despido, probar que votaron a la Arena, fotografiando sus papeletas con la 

cámara de sus teléfonos móviles.

 

  El Salvador soporta un crisis económica, agravada por la recesión de 

Estados Unidos, donde viven 90 por ciento de los 2,9 de salvadoreños que 

residen en el exterior y que en 2008 enviaron cerca de 4.000 millones de 

dólares en remesas a este país, equivalentes a 17 por ciento del producto 

interno bruto (PIB).

 

  Esta nación centroamericana de unos 20.000 kilómetros cuadrados es 

también azotada por una ola de violencia, que entrelaza actividades 

delictivas de mafias, pandillas y venganzas personales, y ha causado unos 

61 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

 

  El FMLN ha consolidado "el voto duro y ha expandido el de simpatía", 

sin embargo, por ahora no es certero que alcance 50 por ciento más uno de 

los sufragios que necesitaría para ganar, aseguran analistas.

 

  Si ganara Funes, encabezaría el primer gobierno de izquierda en la 

historia de este país, conducido por conservadores, liberales y dictaduras 

militares desde la fundación  la república, a mediados del siglo XIX. 

(FIN/IPS/rg/dcl/la ip sl/09)